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1 mar 2020

Gestión Municipal del Arbolado Urbano

En la Gestión del Arbolado Urbano Comunal participan diversas entidades, como por ejemplo las empresas responsables de la distribución eléctrica domiciliaria fiscalizados por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, las inmobiliarias en la urbanización para la construcción de edificaciones, las empresas de paisajismo y arbolado urbano, el Ministerio de la Vivienda que fija los estándares de espacio disponible para subsidiar conjuntos habitacionales, el Ministerio de Transporte a cargo de la mantención de bandejones de avenidas principales, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) que dona arbolitos a las municipalidades.

Si bien todas las entidades públicas señaladas, sin que sea exhaustiva la mención que se ha realizado, respaldan su actividad respecto de arbolado urbano en una diversidad de Decretos Supremos y artículos de uno u otro cuerpo legal, los que en muchos casos explican situaciones de mal manejo de los árboles viarios y de áreas verdes.

Sin embargo, son las Municipalidades los organismos que tienen bajo sus atribuciones la gestión de las áreas verdes (entiéndase plazas y parques), lo que está contenido en el Artículo 25, letra c) de la Ley Nº 18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades, materia que seg{un el mismo cuerpo legal debe estar radicada en la unidad encargada de la función de medio ambiente, aseo y ornato. Los árboles que han sido plantados en calles y avenidas, denominado arbolado viario, no están considerados en la ley señalada, procediendo las municipalidades a considerarlos bajo el concepto de bienes nacionales de uso público, situando de esa forma al arbolado viario bajo la responsabilidad municipal.

Elementos para la gestión del Arbolado Urbano Comunal

El arbolado urbano comunal se puede agrupar de las siguientes dos formas: a) los árboles urbano existentes y b) los árboles urbanos faltantes. Un Plan de Manejo de Arbolado Urbano Comunal contempla ambas situaciones y se apoya en una serie de normas de manejo arbóreo que consideran distintas situaciones que son necesarias de abordar. Las actividades y proyectos necesarios de contemplar para la gestión de los árboles existentes conforman un programa de manejo arbóreo y, las actividades y proyectos que se identifican para solucionar la falta de árboles urbanos conforman un proyecto de arborización.

El Plan de Manejo de Arbolado Comunal es un instrumento que tiene una estructura y contenidos que apuntan al fomento y conservación de los árboles urbanos, el que cuando para una comuna organiza la gestión del arbolado urbano en un período de 4 a 5 años se denomina Plan Director de Arbolado Urbano. En el período señalado se elaboran Planes Operativos Anuales de Arbolado Urbano, los que contienen todas las actividades y su financiamiento a realzar durante un año. Es importante no confundirlo con el Plan de Manejo Forestal que tiene objetivos madereros y utiliza otras variables.

El primer elemento que se necesita para crear el Plan de Manejo de Arbolado Urbano Comunal es información que permita diagnosticar la situación, es decir, que se obtenga respuesta al menos a las siguientes preguntas respecto de los árboles en una comuna: cuantos (árboles existentes y faltantes), cuales (de que especies), como (en que condiciones), donde (ubicación y contexto). La actividad que permite obtener esta información se denomina Censo de Arbolado Urbano Comunal

En la gestión que respecto de arbolado se realiza en el tiempo se puede ir recabando información sobre los árboles en distintos sectores, pero esos datos no se comparan con la información que proporciona el Censo de Arbolado Urbano Comunal. La información del arbolado de todo el territorio comunal obtenida por un censo en un tiempo breve (4 a 5 meses) permite dar un salto significativo (cuántico) en la toma de decisiones y da sustento efectivo a la elaboración de programas y proyectos. Corresponde ingresar a los datos del Censo de Arbolado Urbano Comunal toda aquella información que proviene de las actividades que año a año se realizan en el territorio, como por ejemplo: cuando se planta un árbol el dato de ese árbol debe ser actualizado en el censo; cuando se despeja la taza (alcorque o cazoleta) de un árbol ese dato debe ser ingresado en el censo, y así respectivamente. Lo que no se puede actualizar en el censo es, por ejemplo: el crecimiento, las acciones de los vecinos, la situación del árbol, entre otros datos, lo que motiva hacer otro censo cada 4 o 5 años según corresponda.

El sistema de gestión comunal conformado por la legislación vigente, la normativa comunal, las políticas y programas (PLADECO), la especificación de funciones de cada departamento relacionado al tema, la definición presupuestaria y financiera anual, la dotación de personal relacionada a la gestión de los árboles urbanos de una municipalidad, proveen el contexto en que se sitúa el Censo de Arbolado Urbano Comunal.

Modelo de Gestión de Calidad de los Servicios Municipales
Fuente: http://www.subdere.gov.cl/documentacion/programa-mejoramiento-de-la-gesti%C3%B3n-municipal
En la gestión del arbolado urbano comunal se produce un importante cambio cuando se cuenta con los resultados de un censo de arbolado urbano, para lo que es necesario disponer de una serie de conocimientos profesionales (manejo forestal, botánica, arboricultura urbana, planificación forestal, etc), habilidades profesionales y técnicas, dominio de software específico (SIG, planillas de cálculo, cartografía). A su vez, las capacidades que posea la municipalidad facilitará el correcto levantamiento de información y también un acertado análisis de la información que se recopile de los distintos territorios.

Para la elaboración del censo de arbolado urbano se deben considerar las siguientes etapas: a) si no se dispone de información base se debe realizar primero un precenso, lo que permite conocer cuantos árboles existen en la comuna y la cantidad faltante faltante de árboles, b) diseño del censo de arbolado urbano comunal, c) capacitación del personal municipal y de terreno d) realización del censo, e) creación del sistema de información geográfica y f) elaboración del Informe Final del proyecto censo.


El censo de arbolado urbano comunal queda a disposición de la municipalidad en la forma de bases de datos (datos tomados en terreno para cada árbol y también lugar sin árbol), texto (informe final) y de hojas de cálculo (donde se vació la información con que se elaboró el informe final). La municipalidad tendrá a su cargo actualizar el censo de arbolado urbano cada vez que se plante un árbol o se intervengan de alguna forma los árboles de la comuna. 

Para gestionar el Censo de Arbolado urbano Comunal se debe disponer de diversas directrices y conocimientos, los que se señalan a continuación:
  1. Política municipal de Arbolado Urbano y objetivo comunal de arbolado urbano
  2. Sistema de información comunal de arbolado urbano actualizado
  3. Niveles de decisión municipal para el arbolado urbano
  4. Censo de arbolado urbano comunal.
  5. Bases de datos por actividad, proyecto y programas.
  6. Elaboración del Sistema de Información Geográfica (SIG) del arbolado comunal.
  7. Los resultados del Censo de Arbolado Urbano Comunal: cuantos de cada cual, donde y como están, sus problemas y condiciones.
  8. El mapa verde comunal: infraestructura verde - infraestructura gris
  9. Programa comunal de arbolado urbano: arborización, recuperación de árboles dañados, gestión de la copa de los árboles, mantención y actividades culturales, gestión de árboles singulares.
  10. Actualización mensual y anual del sistema de información comunal de arbolado urbano.
  11. Estimación de los aportes social, ambiental, económico y cultural de los árboles urbanos en la comuna.
El óptimo radica en contar con un programa de capacitación que aborde estos distintos aspectos, de tal forma que puedan capacitarse en ellos funcionarios municipales y empresas que dan servicio a las municipalidades en distintas materias, entre otros interesados. La elaboración de un programa de capacitación online en Diseño, Implementación y Análisis del Censo de Arbolado Urbano Comunal es una tarea en curso que estará disponible en mayo de este año 2020 en http://e-ambiente.cl/.

Santiago JM Del Pozo Donoso
Experto en Arboricultura Urbana

Ingeniero Forestal por la Universidad de Chile
Whatsapp: +56 9 93249533


A continuación se muestra el resultado de acciones aisladas que dañan a los árboles urbanos porque no están contenidas en un Plan Director de Arbolado Urbano.




11 may 2016

CONCEPTOS BÁSICOS DE ARBORICULTURA URBANA

La principal debilidad que presenta la arboricultura urbana radica en la falta de aplicación de los conceptos que la sustentan. Por ser una disciplina relativamente nueva y provenir sus fundamentos de conocimientos que han surgido en los últimos 50 a 60 años, en muchas partes del mundo se sigue actuando en una total ignorancia respecto de la forma que se debe abordar el manejo del arbolado en la ciudad.

Aspectos como espacio disponible, por ejemplo, no son considerados al momento de establecer los árboles urbanos y se plantan árboles de gran dimensión en espacios de suelo y aéreo reducidos. La situación descrita señala desconocimiento de las especies, sus necesidades y ciclo de vida. Quien trabaja en arbolado urbano ¿podría ignorar las características de las especies arbóreas que utiliza regularmente? ¿Podría ignorarse la forma en que crecen los árboles? ¿Podría ignorarse el tamaño que alcanzan los árboles en estado adulto? Es evidente que son conceptos básicos que todo arboricultor urbano debe manejar al detalle.

Ocurre que los pequeños arbolitos viarios, que se plantan en el espacio que queda entre veredas y calles, no presentan problemas mientras son jóvenes. Pero al crecer, como están vivos, renuevan su follaje, dan sombra, botan ramas que han quedado suprimidas, con los temporales se desganchan e incluso, cuando no han desarrollado bien su masa radicular, suelen caer. Todo lo mencionado ocurre simultáneamente en muchos árboles adultos que no tuvieron poda de formación cuando jóvenes. Para evitar dichas situaciones la respuesta consiste en mutilarlos.

La araucaria de Temuco

Con los pocos antecedentes que se han expuesto aquí me permito consultar al lector lo siguiente: ¿Plantaría Ud. a 4 metros de distancia de un poste del alumbrado público una Araucaria araucana (Mol.) K. Koch? Considere que este árbol en estado adulto alcanza hasta 50 metros de altura, un diámetro de tronco de hasta 3 metros y en estado natural he visto diámetros de copa superior a 10 metros. Es usual también que la Araucaria araucana no haga poda natural cuando está creciendo aislada y en algunas situaciones crece en altura entre 5 y 8,5 cm/año.

Los hechos:

Pero ha ocurrido lo que nadie podía suponer: hace 80 a 50 años alguien plantó una Araucaria araucana a menos de 4 metros de un poste del tendido eléctrico (eso ocurrió entre 1944 y 1964 aprox.). Acaso ¿Puede en Chile cualquier persona plantar árboles de cualquier característica donde se le dé la gana? La respuesta es si, aunque por el costo, escasez de árboles urbanos o indiferencia con el medio ambiente, es cada vez menos probable.

La reacción natural y normal de la empresa que cuida que el tendido eléctrico no sufra interrupciones por caída de ramas (incluso árboles) ha sido la de mutilar esta pobre araucaria. Esta situación se aprecia en la foto del costado izquierdo. Aberrante cierto?

Ya sabemos que esa pobre araucaria estaba ahí desde hace décadas, motivo por el cual nadie puede argumentar que no la había visto o que no tuvo tiempo de coordinarse. Simplemente se procedió como siempre se procede: cercenando y mutilando ramas útiles. Debo aclarar que la Arboricultura Urbana recomienda el uso de la motosierra solo en casos o situaciones muy calificadas y con clara argumentación de respaldo.

Las explicaciones:

La Compañía General de Electricidad (CGE) señaló al respecto que el corte del árbol "escapa a los procedimientos que la empresa ha definido para la mantención de sus redes eléctricas", por lo que realizará una investigación interna. Al igual que al lector me gustaría mucho conocer dichos procedimientos ya que no están disponibles en ninguna página web.

La Municipalidad de Temuco dijo que no fue informada de la poda y el Seremi del Medio Ambiente agregó que hubo una carencia técnica en la poda. Emilio Jaramillo, quien es el jefe de la Dirección de Aseo, Ornato y Alumbrado de Temuco, indicó que "la municipalidad no faculta ni autoriza ese tipo de poda". Es curioso como ante tal aberración las autoridades utilizan el término poda, cuando es evidente que lo que se observa en la foto no corresponde al concepto de poda sino que es mutilación.

Los ingenieros forestales por su parte señalaron que al realizar una mala poda quedan heridas abiertas que son vulnerables a agentes invasores como insectos y hongos, que finalmente generarán la muerte del árbol. "Al ser una conífera, cuando se le cortan sus ramas se cubren de resina". "Va a tender a autocicatrizar, aunque eso no significa que el daño no sea importante. Se cortaron incluso las ramas que no llegaban a los cables". "Por el tamaño de las ramas cortadas (tan cerca del árbol) se van a producir pudriciones y el árbol eventualmente va a morir." Entonces no estamos seguro si la resina la salvará o si será capaz de recuperarse. Obsérvese que aquí también se utiliza el término poda para referirse a tamaña aberración.

Algunas de las opiniones señaladas también llegaron a la televisión, según registra canal CHV.


Para finalizar

a.- Es evidente que en la planificación que se hizo para mantener ramas y árboles lejos del tendido eléctrico no se tuvieron en frente los conceptos y principios que sustentan la arboricultura urbana. Es importante asegurarse que el personal de terreno entienda que está haciendo, por qué lo hace y cual es el resultado óptimo de su trabajo.

b.- La arboricultura urbana es una actividad que es necesario planificar en el tiempo, motivo por el cual se deben hacer podas de formación de forma temprana y en la época oportuna. De esta forma se logrará que los árboles cicatricen las heridas que les sean inferidas, se eviten enfermedades y alarguen su vida.

c.- La planificación de la arboricultura urbana requiere una adecuada coordinación interinstitucional en base a objetivos consensuados, situación que no se observa en las versiones de prensa que repecto de esta situación se señalan en la prensa. Este es un tercer punto clave para el éxito de la arboricultura urbana.

d.- A pesar de que han opinado respecto de esta situación la empresa que contrató la actividad mal realizada, las instituciones locales y regionales, profesionales del área forestal, los vecinos, las redes sociales y la prensa, no existe un organismo encargado de hacer la evaluación de lo ocurrido y presentar medidas correctivas con base técnica.

La mutilación de la araucaria araucana de la calle Avenida Ossa, ubicada en el centro de Temuco, ha permitido identificar las enormes debilidades que afectan a la actividad de Arboricultura Urbana en nuestro país, por falta de legislación que fomente y proteja los árboles urbanos. Solo recordar que el arbolado urbano que se encuentra ubicado bajo o cerca del tendido eléctrico domiciliario corresponde a un subconjunto del arbolado viario de cualquier comuna.

Diagrama N°1: Ciclo para la Gestión Sustentable del Arbolado en la Ciudad



Santiago JM Del Pozo Donoso
Ingeniero Forestal
docencia@e-ambiente.cl

 

24 sept 2014

¿ES LA ARBORICULTURA URBANA UNA DISCIPLINA DEL CONOCIMIENTO?

En numerosas oportunidades hemos abordado en este blog las cualidades de los árboles urbanos, ejemplos exitosos de calles arboladas y un conjunto de materias específicas que corresponden a una parte importante de lo que conocemos como arboricultura urbana. Lo mismo ocurre en numerosas publicaciones y libros en todos los países. También se han descrito diversas malas prácticas que es posible observar en todas las etapas que considera el manejo del arbolado urbano, las que son rechazadas con fuerza por los ciudadanos.

Sabemos que la principal causa de las malas prácticas que observamos en el manejo del arbolado urbano obedecen a falta de conocimientos. Pero ¿es la Arboricultura Urbana una disciplina del conocimiento que se pueda abordar de forma específica?. La siguiente
definición nos ayudará a dilucidar esta interrogante: las disciplinas académicas se establecen a lo largo de la historia y, una vez constituidas institucionalmente, se distinguen por tener un objeto particular de estudio y poseer un bagaje de conocimientos especializados sobre ese objeto, con teorías y conceptos que lo organizan, con lenguajes especializados, métodos y presencia institucional (Krishnan, 2009). Un indicador que permite constatar esta realidad es la existencia de cátedras universitarias de pregrado y cursos de postítulo a nivel técnico y profesional, en institutos, centros de formación técnica y universidades.


En muchos países, incluido el nuestro, nos encontramos con que la práctica de la Arboricultura Urbana es realizada por personas con escasa preparación en esta disciplina, ya sea se trate de tareas operativas, de supervisión o planificación. Son escasas las situaciones en las que los profesionales o técnicos a cargo del arbolado urbano cuentan con capacitación en Arboricultura Urbana. Es de esperar entonces que las exigencias que se hacen en las bases de licitación contemplen indicadores relacionadas con número de árboles desmochados (mutilados), número de camiones con ramas o número de árboles reemplazados. Destaca que ninguno de estos indicadores apunta al mejoramiento del estado de la masa arbórea urbana.

UNA IMAGEN DICE MÁS QUE MIL PALABRAS

Es necesario redoblar los esfuerzos para lograr que dispongan de conocimientos específicos aquellas personas que trabajan en algunas de las materias que conforman la arboricultura urbana. A continuación es posible apreciar un árbol que sin justificación alguna fue mutilado en tres oportunidades en menos de ocho meses. No me cuadra, pero es posible que la situación que mas abajo se muestra sea una situación normal desde el punto de vista agrícola, paisajista o el cumplimiento de metas de un determinado contrato.

El año 2013, sin justificación aparente relacionada con el tamaño del árbol, el espacio que ocupa o la ubicación en que se encuentra, a este árbol se le aplicó un desmoche. Se observa que el resultado del desmoche consiste en una proliferación de pequeñas ramas sin orden aparente. Como veremos más adelante, en esa oportunidad por lo menos se aplicó un sellante a las heridas producidas por la sierra.

Verano de 2014: al mismo árbol se le procedió a retirar gran parte de las ramas de su parte inferior, no obstante y según se observa en el video de más abajo, la copa del árbol no obstruye el paso a los transeuntes.

Invierno de 2014: no obstante el crecimiento del mismo árbol ha sido reducido, quizás debido a la sequía que hace cuatro años afecta a la zona central de Chile, el mismo árbol es mutilado nuevamente, aplicando la misma técnica del desmoche. En la foto de más abajo se observa el arbolito al que se ha retirado todo el follaje.

En las fotos siguientes se observa el mismo árbol con las ramas cortadas numeradas, entregando más abajo un detalle de cada uno de los cortes realizados por quién tenía a cargo la motosierra. El lector podrá observar que en estas líneas no se utilizan las palabras poda ni podador, debido simplemente a que lo que se observa no aplica a ninguno de los dos aspectos.

A continuación se muestra detalle de cada uno de las mutilaciones realizadas por el señor del serrucho o motosierra. Se observa en ellas una alta desprolijidad en los cortes realizados, no se aplica sellante favoreciendo la pérdida de agua, las ramas que se cortan son delgadas y escaso tamaño. En consecuencia, no es posible encontrar justificación alguna para que una cuadrilla de operarios, premunidos de diversas herramientas y equipos, haya dedicado tiempo en mutilar este árbol y menos aún por segunda vez en menos de 8 meses. Es evidente que hay una falla del sistema completo, en planificación, supervisión y operación.





Lo único que se ha logrado con las tres intervenciones que se muestran ha sido detener el crecimiento del árbol, deformarlo, disminuir la capacidad del árbol para generar beneficios sociales, ambientales y económicos. Desde un punto de vista del uso de recursos públicos en manejo de arbolado urbano, lo que se puede observar es despilfarro de recursos sin planificación ni supervisión alguna, contando con operarios que no saben realizar tareas que son propias de la Arboricultura Urbana.