30 dic. 2008

EL PAISAJE MEDITERRANEO DE CHILE

Alrededor de 1444 el inca Tupac Yupanqui y mas tarde su sucesor Huayna Capac inician la Conquista Incásica de Chile, cayendo toda la zona hasta la actual Región Metropolitana de Santiago bajo la influencia del Imperio. La vegetación nativa conformada por bosques mediterráneos dominaba el paisaje.

El 12 de Febrero de 1541 Pedro de Valdivia funda la Ciudad de Santiago del Nuevo Extremo.  La ciudad funcional del siglo XVI ya define geográficamente lo que es hasta hoy el corazón mismo de la metrópolis y del país; se sitúa a los pies de cerro Santa Lucía entre definidos límites naturales, Río Mapocho y Cañada, con su centro político, administrativo y social en la Plaza de Armas. Este núcleo crece ordenadamente hacia el poniente, en un e squema que satisface sus necesidades por tres siglos.

LOS PRIMEROS PARQUES DE CHILE.

Alameda Bernardo O´Higgins

Hacia el siglo XVIII, la Cañada se veía como un ancho cequión que pasaba frente a San Francisco, dividido en dos pequeños brazos de agua que regaban algunos sauces y acacias. En las orillas de estas acequias, era frecuente ver niños bañándose; y caballos y burros provenientes del comercio de San Diego Viejo bebiendo de sus aguas.

La Cañada comenzó a ser una bullada arteria de la ciudad, atestada de transeúntes, comercio, paseantes, herradores y barberos. En la segunda mitad del siglo, La Cañada se extendió hacia el poniente, donde tomaba el nombre de Cañada de Saravia, debido a las quintas de propiedad de los marqueses de la Pica Bravo de Saravia.
Los primeros años del siglo XIX trajeron consigo las voces de la revolución. Tras la victoria en Maipú, el mayorazgo Bernardo O´higgins asumió en los roles de primera autoridad de la nueva república. Aprovechando la presencia de numerosos prisioneros que dejó la guerra, O’higgins ideó la nueva Alameda, que costó a los prisioneros dos años de trabajo forzoso. Las quintas entregaron a los trabajadores la sombra necesaria para soportar las largas horas de calor, por lo cual ellos las llamaron “de sus delicias”.

El Cerro Santa Lucía

A pesar que los pueblos aborígenes lo llamaban Huelén, que en mapudungún significa "dolor, melancolía o tristeza", su nombre actual proviene del día en que Pedro de Valdivia se apoderó del cerro, el 13 de diciembre de 1540, día que recuerda a Santa Lucía de Siracusa.  Cuando los conquistadores llegaron al valle del río Mapocho utilizaron este peñón como un punto de reconocimiento/mirador.

Es en este lugar donde Pedro de Valdivia fundó la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura el 12 de febrero de 1541. En su ladera oeste se asentaron los primeros molinos de Chile y la primera viña, pertenecientes a Rodrigo de Araya. Posteriormente le seguiría en las mismas empresas Bartolomé Blumenthal, bisabuelo de La Quintrala.

Al oriente del Cerro Santa Lucía se crearon dos chacras: una en 1546 y que le perteneció posteriormente a Bartolomé Blumenthal y la otra de Juan Gómez en 1557. Ambos plantaron viñas, siendo éstas las primeras del Valle Central. Recién a fines del siglo XVIII fueron subdivididas (en diez quintas) dando origen a los callejones que a principios del s.XIX se convirtieron entre otras en las calles Padre Valdivia (antigua Los Patos) y Victoria Subercaseux (antigua Tres Montes). Actualmente se encuentra allí el Barrio Lastarria . Pero luego de un tiempo, pasó a ser denominada un "basurero" debido al descuido de los callejones (las diez quintas).

Durante la Reconquista (1814-1817), el general Casimiro Marcó del Pont (último gobernador español de la Capitanía General de Chile), hizo construir dos baterías de defensa: la Marcó y el Castillo Hidalgo en el año 1820.

Ya en el siglo XIX y formando parte de un gran proyecto de mejoras urbanas que se aplicaron a Santiago con ocasión de la futura celebración de Centenario de la República (1910), el cerro recibió una serie de trabajos, entre los que se pueden mencionar los caminos de acceso y una capilla en la cima, además de iniciar un proceso de forestación al agregarle tierra vegetal, se plantaron árboles de distinto tipo, se crearon plazoletas, fuentes, miradores y senderos, lo cual lo convirtió en un nuevo paseo para los habitantes de la ciudad. Todos estos cambios fueron impulsados por Benjamín Vicuña Mackenna.

El Cerro San Cristobal

Aunque en 1870, Benjamín Vicuña Mackenna había señalado la posibilidad de convertir el cerro San Cristóbal en un gran pulmón para la ciudad de Santiago, esta tarea recién se vino a concretar desde 1916 en adelante. Esto debido a que el cerro, en sus orígenes, era un terreno muy árido, en el que funcionaban canteras de las que sacaron piedras para la construcción del Puente Cal y Canto y el Palacio de La Moneda.

En 1916 Alberto Mackenna y el senador Pedro Bannen dirigieron una campaña destinada a lograr la adquisición de los terrenos. Así, el 28 de Septiembre de 1917 se promulgó la Ley Nº 3295 a través de la cual se expropió el cerro a privados y se destinó a la formación de un gran parque público.

En 1921 se inició un programa de forestación y la construcción de canales de regadíos y caminos. Tres años más tarde, se inauguró el funicular con la presencia del presidente de la República Arturo Alessandri y en 1931, el zoológico de Santiago.

Durante la década de los sesenta se continuó con el desarrollo del cerro como parque público, con la construcción de la piscina Tupahue y la Plaza México.  Hoy, es conocido como el Parque Metropolitano de Santiago y con 722 hectáreas de extensión, es uno de los parques urbanos más grande del mundo. 

LA INFLUENCIA EUROPEA EN LOS PARQUES CHILENOS.

Durante la Edad Media, la población europea vivia en contacto con la naturaleza, de tal forma que con el inicio del Renacimiento y el regreso a las ciudades se inició un proceso que significó el reemplazo del cultivo de alimentos por cesped y árboles que no daban frutos.  Hasta ese momento se utilizaban todos los espacios para cultivar alimentos.  De esta forma, quienes no tenían la necesidad de cultivar sus alimentos, en sus casas reemplazaron las hortalizas por cesped y a los árboles frutales por árboles que no daban fruto.

Con el incremento del intercambio comercial y la consecuente acumulación de riqueza se inició una etapa en la que se construyeron numerosos palacios, como muestra de opulencia, los que estaban rodeados de grandes prados, jardines y con árboles y arbustos que no daban frutos, los que además fueron podados geométricamente.  Son las áreas verdes mas caras de construir y de mayor costo de mantención.

Este enfoque "versallesco" tardó en llegar a nuestro país y su influencia se puede observar en los parques tradicionales del Gran Santiago como el Parque O´Higgins, Parque Bustamante, Quinta Normal y Parque Forestal.  

DÉFICIT DE AREAS VERDES

Debido al crecimiento de la población del Gran Santiago, se requiere un promedio de seis hectáreas al año para mantener la superficie de áreas verdes por habitante en el mismo nivel.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos sus comentarios son bienvenidos. Gracias por tu aporte