6 oct. 2011

El próximo pulmón verde de la ciudad estará en Pudahuel

Por Darío Zambra.
En el sector de Lo Aguirre, en la comuna de Pudahuel, hay cerros extensos que con los años se han ido deforestando. En sus laderas y quebradas crecen espinos y quillayes, pero en la mayor parte del sector la vegetación escasea. Sin embargo, en algunos de estos cerros, la situación se está revirtiendo. En la zona cercana al peaje Zapata, en la Ruta 68, varias laderas están recuperando el verde de décadas atrás. Hace meses se plantaron los últimos árboles de un proyecto de reforestación con especies nativas.

Este sector, en cambio, se está reforestando con más de 40 mil árboles nativos, como algarrobo, espino, maitén, alcaparra, colliguay, peumo, litre y, sobre todo, quillay. Son 120 hectáreas que se convertirán en el bosque nativo plantado más grande de la capital. Santiago del Pozo, consultor y ex director metropolitano de la Conaf, explica que en la ciudad existen otras áreas más extensas que han sido reforestadas, pero se ha hecho con especies exóticas. Es el caso del Parque Metropolitano, que tiene 720 hectáreas y en cuyo bosque se plantaron árboles como pino canadiense (canario) y ciprés. El bosque será parte de Praderas, el proyecto inmobiliario más grande de Santiago y que está siendo desarrollado por una inmobiliaria ligada al grupo Hurtado Vicuña. Será una especie de ciudadela que contempla la construcción de 28 mil viviendas y que dentro de 30 años, pretende acoger a más de 120 mil habitantes.

Estos 40 árboles están creciendo en una de las comunas más contaminadas de la región. Según Santiago del Pozo, este bosque ayudará a descontaminar el sector. "Un árbol adulto, que tiene más de 10 metros de alto, captura 3,6 kilos de material particulado al año, y eso es lo que harán estas especies. El empresario Pedro Hurtado explica que "queríamos hacer algo diferenciador y por eso apostamos por este bosque, que es un enorme esfuerzo. El empresario agrega que a futuro, la idea es que sea un parque abierto a la comunidad en general, que contará con senderos y zonas de picnic. Pese a que el proyecto inmobiliario aún no se comienza a construir, ya que todavía se tramitan los permisos, el bosque ya está creciendo. Los primeros ejemplares se plantaron en 2009 y pese a que aún tienen un tamaño pequeño, algunos ya alcanzaron los dos metros. Esta vegetación cubre una extensión de 6,5 kilómetros a lo largo de las laderas de distintos cerros.


El proceso de plantación no ha sido sencillo. En los últimos meses, algunas de las plantas y parte del sistema de riego han sido atacados por conejos y degús, una especie de roedor típico del sector. Hoy, las tuberías de riego y los árboles están protegidos para evitar los ataques. El administrador del predio, Alvaro Loyola, explica que los árboles son regados cada 10 días durante ocho horas.  


Artículo tomado de: Diario La Tercera, jueves 6 de octubre



1 comentario:

  1. Me parece una excelente idea reforestar una de las comunas más desérticas de Santiago Poniente.

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