4 feb. 2011

MANTENCIÓN DEL ARBOLADO URBANO


La mantención del arbolado urbano supone la existencia de un sistema de gestión que se encargue de administrar un programa de esa naturaleza, el que según la legislación vigente, ya sea por la vía del ornato e higiene o por la vía ambiental, recae en las municipalidades del país. Sabemos que dicho arreglo legal no da cuenta a cabalidad de todos los aspectos que cubren las funciones que cumple el arbolado urbano, pero hay que tener en cuenta que como todo sistema es perfectible y en esa dirección hay que apuntar.

Existen otras instituciones que por la vía de las funciones que tienen a cargo o simplemente por la vía de los hechos realizan actividades en el ámbito de la gestión del arbolado urbano, lo que tiende a confundir al usuario, situación que debiera solucionarse.

Es preciso señalar que abordaremos la mantención del ARBOLADO URBANO, cuestión que es distinta a la mantención de ÁREAS VERDES, tema que se tratará en un siguiente post.


Para asegurar la mantención del arbolado urbano es necesario trabajar simultáneamente en los siguientes niveles: árbol, líneas de árboles, rodales, bosques, comuna. El proceso de trabajo considera las siguientes etapas: a) identificación de la necesidad, la que es determinada por los vecinos, un determinado proyecto, por los profesionales de la municipalidad u otro origen, b) identificación del árbol o los árboles que según tamaño y especie solucionan la demanda o necesidad existente. Si no se consiguen árboles con las características requeridas se debe mandar a producir, c) Establecimiento de los árboles en su lugar definitivo, d) Crecimiento del árbol y adopción de forma definitiva, e) madurez del árbol, f) programación anticipada de la producción de nuevos árboles, g) reemplazo programado del árbol en su etapa de desmoronamiento.

Las tres primeras etapas son claves para lograr una mantención adecuada de los árboles en la ciudad. Son muchos los casos en que encontramos que especies de gran desarrollo son establecidas bajo el tendido de electricidad o en espacios pequeños. También es común encontrar que en pasajes con bordes de 30 cm de tierra entre las paredes y el asfalto han sido plantados numerosos árboles. Intento demostrar que si se saltan las etapas a), b) y c) más arriba señaladas, se incrementa exponencialmente el número de actividades que hay que realizar posteriormente para mantener en adecuadas condiciones el arbolado, lo que eleva también exponencialmente los costos de mantención.

Las etapas d) y e) implican la aplicación de podas de diversos tipos para asegurar una adecuada forma al árbol y eliminar posibilidades de desganche, aplicación de fertilizantes y tratamientos contra plagas, entre otras acciones. Es fundamental preveer que si las etapas a), b) y c) se realizan de forma correcta disminuirá el volumen de desechos de podas y por lo tanto el costo de eliminación de dichos desechos.

Los costos de mantención también se pueden y deben reducir al trabajar considerando las masas arbóreas que están contenidas en una determinada superficie, para lo cual se requiere un sistema de información que permita planificar las actividades que en cada época o período se deben aplicar. Por este motivo, disponer de un sistema de información geográfica a nivel comunal u otro sistema de información, permitirá identificar los árboles en el lugar exacto donde se encuentra ubicado, mantener una ficha de cada árbol donde se consigne la historia de las intervenciones que al árbol se han realizado y permita disponer de información para programar la realización de actividades de poda, riego, plantación o reemplazo de árboles, entre otras múltiples opciones.  Dicho sistema de información, debiera también ser la base del sistema administrativo que respalda y da sustento a la elaboración de documentación municipal.

  

Como hemos visto, son numerosas las actividades que se requiere gestionar para mantener funcionando un sistema de gestión del arbolado urbano, las que requieren de recursos humanos, presupuestos, equipos, sistemas de información, planificación e infraestructura.  Por la vía del costeo de los ítems señalados sumado a las licitaciones que se realizan para que terceros realicen las actividades en terreno, se puede llegar a estimar el costo promedio de mantención del arbolado urbano, a nivel de árbol, línea de árboles,  rodales, bosques urbanos y comuna.


En el caso de la mantención de áreas verdes se deben considerar otros aspectos tales como reemplazo de equipamiento destruido, seguridad pública, mantención de prados, etc., cuestión que se aborda por medio de un estándar de mantención por metro cuadrado.


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