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14 sept 2017

CICLO DE VIDA DEL ÁRBOL URBANO

Los árboles en la ciudad dependen del ser humano para permanecer y desarrollarse. Esa es la principal diferencia entre los árboles urbanos y los árboles que crecen en lugares silvestres. Los árboles establecidos en calles, avenidas y áreas verdes nacen y se crían en viveros, lugar donde adquieren sus primeras características. De la producción en vivero depende que los árboles presenten una buena estructura, adecuado desarrollo de raíces y un tronco fuerte y capaz de sostener la copa.

Luego, cuando los árboles son establecidos en su lugar definitivo ya tienen una forma acorde a su especie y funciones que desarrollará. Con el paso de los años, mientras se encuentra en estado juvenil aún, el árbol debe ser podado para darle una forma definitiva, intervención que se denomina poda de formación.

La mayoría de los problemas que tienen los árboles urbanos provienen de no considerar el enfoque de Ciclo de Vida del Árbol Urbano (CVAU), estableciendo árboles de calidad suficiente, para luego intervenirlos de forma agresiva cuando ya se encuentran en estado adulto. De esta forma, la estructura del árbol no se aborda en vivero con podas iniciales, tampoco en estado juvenil con podas de formación. Sabemos que además hay que considerar otros conceptos para una adecuada gestión del arbolado urbano, tales como el de selección del Árbol Perfecto, las Funciones del Árbol, Curva de Crecimiento, los Beneficios del Árbol Urbano, etc.

Al alcanzar el estado adulto, de madurez, el árbol ha desarrollado una copa que ha sido definida desde el vivero y mantenida durante su juventud. Podría requerir el árbol alguna intervención adicional para aportar en el fortalecimiento de su estructura, teniendo la precaución de sellar las heridas que se le infieran. Esta medida de sellar las heridas proviene del conocimiento del crecimiento del árbol, el que disminuye una vez que ha concluido la etapa juvenil.

Pasada la etapa de madurez, el árbol urbano comienza a desmoronarse. Por este motivo es necesario tener los cuidados suficientes para ir reduciendo su copa. En este proceso, al igual que las demás etapas será necesario precaver los cuidados culturales necesarios que tengan relación con su mantención en las mejores condiciones posibles. Es importante considerar que en esta etapa se encuentren muchos de los árboles singulares de nuestro país. Es necesario que se continúe manteniéndo la planificación del arbolado urbano en el marco de su Ciclo de Vida, debido principalmente a que es necesario realizar cuando corresponda, un reemplazo armónico del árbol añoso. Se requiere disponer de árboles en sombreadero que tengan un tamaño adecuado, sobre dos o tres metros, de tal forma que el reemplazo del árbol sobremaduro sea acorde al lugar en que se encuentra.

Si se sabe que existe una casilla (alcorque, hoyadura) disponible, se debe criar árboles de calidad para que sean establecidos allí. Lo mismo ocurre para los árboles añosos: se debe precaver, programar, la fecha del reemplazo del árbol viejo, para tener tiempo de producir el o los árboles de calidad que lo reemplazarán.
Algunos ejemplos

La producción en vivero es una etapa clave en el desarrollo del árbol urbano y no es un tema para aficionados. De la calidad de la planta que se produzca depende el desarrollo futuro de árbol. En zonas rurales de Chile es posible ver las plantaciones forestales realizadas con técnicas antiguas y aquellas que son realizadas por las grandes empresas. En estas últimas crecen el doble o más aquellas plantaciones que han sido establecidas por grandes empresas. Son determinantes la calidad de la planta y el tratamiento al suelo.

En el caso de árboles urbanos se utiliza como técnica (o mala práctica) para obtener plantas de altura superior a 1 o 1,5 metros el mantener muy juntas una gran cantidad de plantas. Por competencia crecen en altura, pero manteniendo un diámetro de cuello de dos o tres centímetros. Ocurre que al separarse la planta del resto de los arbolitos, esta no es capaz de sostener la incipiente copa. Al establecer en calles y avenidas unas plantas de tan mala calidad, éstas intentarán completar su desarrollo que debió ocurrir en vivero.

Estas situaciones han sido detectadas desde hace algún tiempo y son numerosos los esfuerzos que se realizan en el hemisferio norte para superar tales deficiencias. A continuación se muestran algunas experiencias, ambas concentradas en la tecnificación de la producción de plantas.

a) Producción de árboles urbanos en macetas de gran tamaño es la solución que se ha encontrado para solucionar el problema de calidad de planta, técnica a la que se suma la instalación de riego por goteo. Un ejemplo de este sistema de producción es utilizado por el Vivero de Cardedeu, en el que la planta es gestionada de tal forma que se asegura una estructura adecuada del árbol.

Otro caso: http://www.catalunyaplants.com
b) Sistema Airpot: ha sido creado para evitar el crecimiento de las raíces en forma circular. Las raíces al crecer entran en contacto con el aire y cesan su elongación, posibilitando que crezcan nuevas raíces secundarias.


De la calidad de la planta que se establezca depende en gran medida la calidad del árbol futuro que se obtendrá. Dicho de otro modo: mientras mayor es la calidad de la planta que se establezca, menor será la necesidad de intervenciones futuras que se deban realizar al árbol.

Este es el circulo vicioso que es necesario superar.



Santiago JM Del Pozo Donoso
Ingeniero Forestal
Experto en Arboricultura Urbana


Linkografía consultada

Del Pozo, S. 2012. Historia de la Arboricultura Urbana Chilena

Del Pozo, S. 2014. Legislación en Arboricultura Urbana

Del Pozo, S. 2016. Conceptos para el manejo sostenible del árbol en la ciudad
http://arboriculturaurbana.blogspot.cl/2016/09/conceptos-para-el-manejo-sostenible-del.html


19 jun 2015

VEGETACIÓN URBANA PARA CIUDADES SUSTENTABLES

Las ciudades más sustentables del planeta se han preocupado de gestionar con altos estándares de calidad una serie de aspectos, entre los que se encuentran las áreas verdes, obteniendo resultados superiores que les permiten posicionarse por el alto nivel de calidad de vida que estos esfuerzos generan. Entre otros aspectos se puede destacar la creación de Cinturones Verdes en torno a las urbes.

En Chile se entiende por áreas verdes los parques urbanos y las plazas. Esto representa una seria dificultad para abordar este aspecto de la sustentabilidad urbana. Este enfoque nacido a fines de la edad media, basado en conceptos higienistas, impide avanzar en la implementación de lo que las ciudades más sostenibles del planeta están haciendo, especialmente cuando éstas han logrado ampliar el concepto de áreas verdes, llegando a gestionar sistemas de vegetación urbana.

El enfoque antiguo que se utiliza en Chile ha llevado a que las entidades gubernamentales se pongan metas poco exigentes en estas materias. Por ejemplo, se ha propuesto que a través de la creación de parques urbanos se pase de 4,7 a 10 metros cuadrados de áreas verdes por habitante al 2020, meta que sin duda alguna no se logrará, entre otras razones por que muchas de las cosas que se hacen en esa materia no son áreas verdes, es decir, tienen poca o nula superficie verde. Lo mismo ocurre en el ámbito de la arborización urbana, donde, por ejemplo la ciudad de Santiago tiene un déficit de 12 millones de árboles urbanos y se entregan entre 20.000 y 30.000 arbolitos/año. A ese ritmo se requieren 500 años para superar el déficit actual, situación del todo inaceptable.

A continuación dejo un video (de 13 minutos) que se refiere a la situación planteada, detalla los distintos aspectos que se deben considerar y entrega propuestas para superar la situación descrita.


Adoptar el enfoque de Vegetación Urbana abre las puertas de la sostenibilidad para y de nuestras ciudades a otras disciplinas y profesiones, a otros desafíos más potentes, interesantes y necesarios de abordar, a la participación de las comunidades (no en cuanto a señalar que prefieren de la oferta gubernamental, sino a identificar nuevas iniciativas). En definitiva, permite reemplazar el anquilosado y atávico sistema de gestión que hasta la fecha predomina en estas materias, permitiéndonos abandonar la "bicicleta estática" en que nos encontramos e incorporarnos definitivamente a la super carretera de la sostenibilidad.

Les dejo una postal de Santiago de junio de 2015.



2 sept 2011

COMPENSACIONES FORESTALES 2.0

Producto de los enormes problemas ambientales que existen en la actualidad, ya sea a nivel planetario o regional, se ha difundido cada vez más el importante rol que cumplen los árboles, al menos en la disminución de los efectos del cambio climático y la contaminación del aire. Desde niños aprendemos que la fotosíntesis permite la captura de carbono y la emisión de oxígeno. Se conoce cada vez más la captura de Nitrógeno por parte de las plantas leguminosas. También se ha estudiado la captura de metales pesados a través de la acción de las raíces de los árboles. Es conocida la acción del follaje de los árboles para evitar la erosión del suelo junto con la retención de material particulado (PM10 y PM2,5).


La Agonía del Bosque de San Carlos de Apoquindo
Resalta la importancia de la vegetación arbórea urbana y rural ya que sus efectos positivos permiten mitigar, reparar y compensar los efectos negativos que genera el accionar humano. El diccionario de la RAE entrega los siguientes significados para cada uno de estos términos: a) Mitigar: Moderar, aplacar, disminuir o suavizar algo riguroso o áspero, b) Reparar: Enmendar, corregir o remediar y c) Compensar: Igualar en opuesto sentido el efecto de una cosa con el de otra. Una definición ambiental operativa se encuentra en el Título IV del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

A continuación presento algunos ejemplos de Planes de Medidas de Mitigación, Reparación y  Compensación de algunos proyectos que han sido tramitados en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental: Proyecto 1: Depósito de Relaves en Pasta Sector 5; Proyecto 2: manejo y disposición de rises de combustión del complejo termoeléctrico VentanasProyecto 3: Explotación y Beneficio de Minerales Papomono; Proyecto 4: Camino Operación Bocatoma Cipreses.

El Plan para la Descontaminación Ambiental de Santiago (PPDA) en concordancia con el D.S. Nº 4/92, del Ministerio de Salud que estableció los niveles máximos para las emisiones de fuentes estacionarias, se refiere en su artículo Nº129 al Sistema de Compensación de Emisiones para la Región Metropolitana de Santiago. En el Capítulo Nº VII sobre Programas Estratégicos, en su letra F del Programa para el Control del Levantamiento de Polvo y Generación de Áreas Verdes, correspondiente al artículo Nº 117, señala un compromiso de creación de 1800 hectáreas de áreas verdes que será ejecutado especialmente en el marco del Plan Santiago Verde.




En el punto 5 del artículo Nº 117 sobre instrumentos de fomento a la inversión/mantención de áreas verdes y masas de vegetación que rodean la Cuenca de Santiago, específicamente en el punto 5.2.a) se señala que "los instrumentos anteriores se complementarán con la exigencia de compensación en construcción y mantención de áreas verdes y masas de vegetación que rodean la Cuenca de Santiago por emisiones de polvo, a través del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), cumpliendo con una cobertura arbórea de a lo menos un 40%". La forma de compensar se encuentra establecida por la Seremi de Vivienda y Urbanismo a través del Plan Regulador Metropolitano de Santiago.


El artículo Nº 22 del D.L. 701 señala que la corta o explotación de bosques en terrenos de aptitud preferentemente forestal obligará a su propietario a reforestar una superficie de terreno igual, a lo menos, a la cortada o explotada, en las condiciones contempladas en el plan de manejo aprobado por la Corporación.....En otros terrenos, sólo se exigirá la obligación de reforestar si el bosque cortado o explotado fuere de bosque nativo."

Estado Actual de la Gestión por Compensación.

La gestión de la vegetación arbórea en la Región Metropolitana de Santiago es responsabilidad de distintos organismos según si está presente en la Estrategia para la Conservación de la Biodiversidad o en zonas urbanas de las comunas del Gran Santiago. El Plan Santiago Verde elaborado con un enfoque regional integra armónicamente la gestión del arbolado ya sea se trate de bosques o árboles fuera del bosque existente en zonas rurales y urbanas.

En este contexto y siempre en el ámbito de las compensaciones es posible abordar diferentes situaciones: 
  1. Las compensaciones originadas en la corta de bosque nativo para permitir la instalación de proyectos industriales o inmobiliarios. Consisten en la reforestación de un lugar diferente al cortado con la finalidad de establecer un bosque similar al eliminado. Estos proyectos han sido exitosos en las etapa inicial, pero en el largo plazo han presentado deficiencias debido a falta de mantención concluídos el año 5. Son proyectos que han sido aprobados por las COREMAS, los que deben cumplir también con lo estipulado en el D.L. 701. Para asegurar su éxito en los primeros cinco años, estos proyectos incorporan riego por goteo, generando necesidades a la planta que no podrán ser satisfechas en el futuro.
  2. Compensaciones forestales en áreas urbanas: Como lo indica el Plan Para la Descontaminación (PPDA) de Santiago, es posible efectuar compensaciones ambientales en las áreas verdes contempladas en el Plan Santiago Verde, siempre bajo las directrices que para este fin entrega la SEREMI de Vivienda y Urbanismo. Surge aquí nuevamente el problema de que no está claro el origen del financiamiento de la mantención de dichas áreas después del año 5. Un factor clave de éxito consiste en  identificar el manejo de los árboles adultos al momento de planificar la arborización.
  3. Establecimiento de compensaciones en terrenos forestales al interior de la ciudad. Este es el caso de suelos forestales presentes en los cerros islas que corresponden a suelos de Aptitud Preferentemente Forestal, los que están definidos en el Plan Santiago Verde y especificados en el Plano Regulador de la Región Metropolitana. Los cinco cerros islas más conocidos abarcan una superficie superior a las 5.000 hectáreas.
  4. Establecimiento de compensaciones forestales por emisión de contaminantes. Esta es una opción viable que no ha sido claramente incorporada en la normativa ambiental, no obstante es una real alternativa, quizás menos potente que la aplicación de filtros a la fuente de emisión de contaminantes, pero si es válida desde la perspectiva de la construcción de una ciudad más saludable y equitativa.


Comentarios finales.

Es muy natural pensar que son pocas las personas que están al corriente de que la Región Metropolitana de Santiago, y gran parte de nuestro país, está afectada desde hace muchos años por el proceso denominado desertificación, el cual se caracteriza por una degradación del suelo y de la vegetación debido a actividades humanas y también al efecto de procesos naturales. Esta constatación permite señalar que el establecimiento de plantaciones con especies nativas debe cumplir con ciertos requisitos mínimos para ser sustentables en el tiempo.

Si consideramos las conclusiones a las que arribó el investigador de la Universidad de Chile, Sergio Donoso Calderón, podemos pensar que con más fiscalización y mayor reglamentación se podrá lograr plantaciones con especies nativas que persistan en el largo plazo. Pero sabemos que eso no es así.

El éxito de una forestación y especialmente una plantación realizada con especies nativas  en una zona en proceso de desertificación depende de la identificación de una adecuada ecuación entre los siguientes tres factores: suelo, agua y planta y con el ambiente en donde se encuentra ubicado el terreno donde dicha  plantación será establecida. Una vez resuelto dicho problema se podrán hacer más o menos fiscalizaciones, más o menos reglamentos, más o menos visitas a terreno, ya que el éxito futuro de la plantación y del futuro bosque estará asegurado. 

Este planteamiento tiene efecto también en la disminución del costo de mantención de la plantación durante los primeros cinco años y también en los años subsiguientes. 

Posteos anteriores respecto del mismo tema:

  1. BOSQUES POR COMPENSACIÓN AMBIENTAL
  2. INICIATIVAS PARA FORESTAR EL GRAN SANTIAGO
  3. FORESTACIONES COMO COMPENSACION
  4. DEFICIENCIAS EN FORMULACIÓN DE POLÍTICAS FORESTALES: Arboricultura o Silvicultura Urbana



22 jun 2011

DEFICIENCIAS EN FORMULACIÓN DE POLÍTICAS FORESTALES:Arboricultura o Silvicultura Urbana

Son numerosos los esfuerzos que se han realizado en las últimas décadas para lograr el desarrollo de enfoques, esquemas y métodos que permitieran la formación de políticas forestales sustentables. Sin embargo, continúan apareciendo casos de estudio en los que es necesario detenerse para observar allí cómo, ya en el siglo XXI, aún tenemos dificultades para lograr la elaboración de políticas forestales claras y conducentes. (ver bibliografía a pie de página).


A continuación  presento el caso chileno, donde a pesar de todo lo avanzado en el ámbito de la arboricultura o silvicultura urbana, con más de 30 años de experiencia en el país, aún tenemos dificultades para definir políticas forestales que permitan dar estabilidad a tan importante y sensible materia forestal.


Estudio de casos: El Programa "Un árbol por cada Chileno"


Durante la campaña de la última elección presidencial, el entonces candidato, Sr. Sebastián Piñera, ofreció plantar un árbol por cada chileno en las zonas urbanas de las ciudades de nuestro país. Esta iniciativa ha llevado a que en entre los años 2010 a 2012 se utilicen todos los árboles que en el período 2007 - 2009 han sido producidos en viveros públicos y privados a lo largo de nuestro país.

(discurso desde 0:58 en adelante)

"Uno de los proyectos que vamos a trabajar en nuestro futuro gobierno es que vamos a plantar en las ciudades de Chile, en las zonas urbanas, un árbol por cada uno de los chilenos que viven en nuestra tierra. Eso significa plantar aproximadamente 16 millones de nuevos árboles en nuestras ciudades, y eso significa que vamos a duplicar el número de árboles en nuestro país, y así en las ciudades de nuestro país, y así vamos a tener ciudades más verdes, más amables, más cariñosas, donde podamos vivir mejor."

Esta iniciativa fue recogida en el programa de gobierno 2010 - 2014, específicamente en el capítulo referido a Ciudad, Vivienda y Calidad de Vida, bajo la siguiente redacción: Se aumentarán los estándares de áreas verdes y se realizará un programa nacional de forestación urbana, que contempla plantar 16 millones de árboles, es decir, un árbol por cada chileno, con participación de las municipalidades, empresas privadas y las comunidades escolares.

Para el Día Mundial del Medio Ambiente, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, presentó el plan de forestación urbana "que busca concretar la plantación de 17 millones de árboles entre el 2010 y el 2018". En esa oportunidad fue reemplazada la promesa de campaña señalada como: "en nuestro futuro gobierno es que vamos a plantar en las ciudades de Chile, en las zonas urbanas, un árbol por cada uno de los chilenos que viven en nuestra tierra." Es decir, los árboles ya no serán plantados en el período de gobierno, del Sr. Piñera, debido a que se alargó al doble de tiempo el logro de la meta inicialmente definida, hasta el año 2018. Debido a que los presidentes chilenos no pueden ir a reelección inmediata surge la duda respecto de quien se hará cargo de dicho compromiso. (ver carta al Diario).

Otro de los aspectos cambiados radica en que el Gobierno ya no plantará los árboles prometidos, cuestión que supone un trabajo con la comunidad, sino que los árboles deberán ser retirados por las personas que los soliciten vía página web o en algún lugar con gran afluencia de público, situación que impide asegurar que a) el árbol efectivamente fue plantado y b) que si llegaron a ser plantados los árboles ello ocurriera en alguna comuna con alto déficit arbóreo.

Además, curiosamente se han incorporado al compromiso presidencial las zonas periurbanas, las que no están definidas, con la finalidad de "formar un “cordón verde” en los sectores aledaños a ciudades y poblados, extendiéndose los beneficios asociados a los árboles, tanto a la recreación de los habitantes urbanos como a comunidades asentadas en este entorno." De esta forma se pueden sumar a la meta definida los pequeños arbolitos que son establecidos a altas densidades en zonas no urbanas, es decir rurales, los que son plantados como parte de las obligaciones de compensación ambiental u otro propósito similar.

         

Si bien se han dado numerosos cambios desde la génesis de este proyecto, incluidos dos traslados de dependencias, falta aún mucho camino por recorrer, ya que por ejemplo, el 08 de junio de 2010 se hablaba que "las características que tendrán las especies es que serán plantas nativas y exóticas, y medirán como mínimo 1,50 metro de altura", pero el 01 de octubre de 2010 se señaló que tan solo serían retoños.                                   


Es evidente que el 2011 es un año crítico para la producción de árboles urbanos que cubra el bienio 2012 - 2013 y el reforzamiento social y de equidad de la iniciativa que aquí se comenta, tema este último que abordaré en un próximo artículo. 


Bibliografía:


1.-  Políticas, instituciones y desarrollo forestal sostenible
2.-  XI CONGRESO FORESTAL MUNDIAL
3.-  Políticas, instituciones y medios para el desarrollo forestal sostenible



16 abr 2011

USO DE ESPECIES NATIVAS EN ALGUNAS CIUDADES CHILENAS

En dos post anteriores me he referido al potencial urbano que tienen especies como Ciprés de la Cordillera, Belloto del Norte, Frangel y Bollén. En esta oportunidad identificaremos las especies nativas que se han utilizado en distintos programas de forestación o arborización urbana, llevado adelante por municipalidades, organismos públicos y  empresas públicas. 

Se hace referencia a 1) la ciudad de Calama en la que CODELCO junto con CONAF llevan desde el año 2002 un Programa de Forestación Urbana, 2) a la Región Metropolitana de Santiago, donde comunas como Santiago y Providencia han innovado incorporando especies nativas en su territorio y 3) una importante experiencia de arborización urbana con especies nativas en la Ciudad de Villarrica.

Algunas especies nativas chilenas más utilizadas en Arboricultura Urbana

1) En la zona norte de Chile CODELCO ha utilizado para la forestación de Calama especies como algarrobo (Prosopis alba), tamarugo (prosopis chilensis), chañar y pimiento boliviano. En dicho programa, recientemente se ha incluido una especie de cactus (Echynopsis atacamensis). A continuación muestro algunos ejemplares adultos de esas especies.

Algarrobo (Prosopis alba)

Algarrobo (Prosopis alba)

Chañar (Geoffrea decorticans)
vea otra foto haciendo click aquí.
Algarrobo (Prosopis chilensis)

Algarrobo (Prosopis chilensis)
Tamarugo (Prosopis tamarugo)
Tomada de http://eco-antropologia.blogspot.com/2009_01_01_archive.html

Pimiento boliviano (Schinus Molle)

Pimiento boliviano (Schinus Molle)
2) En la actualidad es común encontrar también en patios y antejardines, calles, avenidas, plazas y parques de las comunas de Santiago y Providencia, de la Región Metropolitana de Santiago, ejemplares de Patagua, Peumo, Canelo, Espino, Maitén y Corontillo. Destaco también la presencia de Palma chilena, la que si bien no es un árbol, es una especie nativas representativa de nuestro ecosistema mediterráneo. A continuación presento algunas fotos de las especies señaladas.

Maitén (Maitenus Boaria)

Patagua (Crinodendron patagua)

Palma chilena (Jubaea chilensis)

Lun o Corontillo (Escallonia pulverulenta)

Peumo (Cryptocarya alba)

Espino (Acacia Caven)

Canelo (Drimys winteri)
3) Esta misma tendencia se ha ido dando en forma simultánea en otras ciudades y regiones de nuestro país, cuestión que es una excelente noticia para todos quienes valoramos y respetamos la naturaleza. A modo de ejemplo le muestro algunas fotos que fueron tomadas en la ciudad de Villarica.

Notro. (Embothrium coccineum)

Radal (Lomatia hirsuta) y Maitén (Maitenus boaria).

Ulmo (Eucryphia cordifolia).


Coigüe (Nothofagus dombeyi).

13 abr 2011

BOLLÉN Y FRANGEL: Especies arbóreas del género Kageneckia

En todos los libros donde se muestra alguna descripción de Frangel o de Bollén, en los usos posibles se señala las posibilidades que presenta su madera y/o los usos de algún compuesto extraible que se pueda obtener de ellos. En ningún caso se señala su uso como especie ornamental. Igual cosa ocurre con Ciprés de la Cordillera, con Belloto del Norte, Belloto del Sur y con tantas otras especies nativas chilenas, todas de hoja perenne, la mayoría de las cuales nunca han sido probadas en lugares urbanos.

Foto de Bollén, Kageneckia oblonga
Tomada de http://www.palms.cl/venta.php
La situación descrita es por decir lo menos curiosa ya que da cuenta del poco interés que existe por utilizar especies nativas en nuestras ciudades, ni siquiera por motivos de identidad cultural. ¿Falta investigación? Mi respuesta a esa pregunta es que efectivamente falta investigación de diverso tipo, pero también existen expertos e investigadores que conocen muy bien la forma de reproducir dichas especies, requerimientos y características en estado adulto, los que lamentablemente no son consultados.

Foto de Bollén, Kageneckia oblonga
Tomada de http://www.flickr.com/photos/arteduca/page3/
A todas las especies se les puede encontrar un lugar en la ciudad en veredas de calles o avenidas, bandejones centrales o plazoletas, antejardines o jardines interiores de casas y condominios, en plazas y parques. Existen muchas posibilidades, motivo por el cual hay que  motivar para que se haga el esfuerzo de considerarlas en los planes de arborización.

Foto de Bollén, Kageneckia oblonga
Tomada de http://www.flickr.com/photos/chilebosque/5533441778/
¿De quien es la responsabilidad de financiar investigación científica y aplicada para probar la potencialidad urbana de nuestras especies nativas?

Foto de Bollén, Kageneckia oblonga
Tomada de http://www.chileflora.com/Florachilena/FloraSpanish/LowResPages/SL0332.htm
Un argumento que se utiliza para eludir la responsabilidad de falta de incorporación de especies nativas en arboricultura o silvicultura urbana se refiere a que estas especies son de lento crecimiento. ¿pero se ha investigado realmente?. En contra de esa entelequia está la realidad: en nuestros parques encontramos especies nativas de distinto tipo y en muy buenas condiciones, incluidas pataguas, palma chilena, quillay, escallonias, espinos y peumo. Al parecer ya no existen argumentos para retrasar lo inevitable consistente en la incorporación masiva de las especies nativas en la actividad de arborización y forestación urbana a nivel regional y comunal.

Foto de Frangel, Kageneckia angustifolia
Tomada de http://www.chileflora.com/Florachilena/FloraSpanish/LowResPages/SL0055.htm
Es extraño que nuestras ciudades estén dispuestas a tener enormes rellenos sanitarios y no tengan enormes viveros; que se gaste más en sanar que en prevenir; que se gaste más en remodelar los parques existentes que en invertir en la creación de nuevos parques; que se ponga el acento en las áreas verdes y no en la arborización de las comunas completas. 

Foto de Frangel, Kageneckia angustifolia
Tomada de http://www.chileflora.com/Florachilena/FloraSpanish/HighResPages/SH0055A.htm
Frangel y Bollén se encuentran en la actualidad relegadas en lugares de difícil acceso. Es tarea nuestra incorporarla en la actividad de arborización urbana.

  Foto de Frangel, Kageneckia angustifolia
Tomada de http://www.chileflora.com/Florachilena/FloraSpanish/HighResPages/SH0055A.htm
Bosque de Frangel. Quebrada Los Lunes(1)
Ventisquero entre San José de Maipo y Pirque 
Nota: lamentablemente no disponía de fotos para elaborar este post, pero he dejado un link hacia las páginas desde donde he tomado prestada las imágenes, de tal forma que no se pierda la autoría de ese material.

(1)= Lun o siete camisas, corontillo, madroño, ñipa (Escallonia pulverulenta)

22 mar 2011

NECESIDAD DE NUEVOS INDICADORES PARA MEDIR LOS BENEFICIOS DE LOS ÁRBOLES URBANOS

La multifuncionalidad de los árboles urbanos y de los bosques urbanos, entendido este último concepto como el conjunto de árboles urbanos que existe en una comuna, se expresa en beneficios ambientales, sociales, psicológicos, culturales y económicos. Este es un tema cada vez más investigado, difundido y, por lo tanto, conocido. Sin embargo, en algunos sectores persiste aún una falta de discusión y de intercambio de conocimientos y know how, motivo por el cual han prevalecido en el tiempo ciertos conocimientos y técnicas que se originaron en el siglo XVIII, los que debieran ser , al menos revisados, a la luz de los avances que se han dado en la sociedad en los últimos 200 años.

En la actualidad, producto del proceso de Modernización del Estado, iniciado en 1994, es común que se formulen indicadores para medir los avances en la implementación de las políticas y programas gubernamentales que se han definido. Desde este punto de vista, debido a las múltiples funciones del arbolado urbano  es posible pensar en la formulación de numerosos y variados indicadores, de tal forma que podamos conocer y difundir los efectos benéficos que el arbolado urbano genera en las ciudades, tarea para la cual nos apoyaremos en la arboricultura o silvicultura urbana.

El indicador más utilizado para medir el aporte de los árboles en la ciudad es metros cuadrados de áreas verdes por habitantes, el que al parecer ha sido determinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que bajo un enfoque higienista propuso definir una superficie de terreno en la que una o varias personas pudieran realizar ejercicios, descansar, recrearse, tomar aire puro, etc. A pesar de ser un indicador global que no toma en cuenta numerosos aspectos de la realidad, se ha masificado su uso y es repetido incesantemente en cualquier conversación que respecto a arbolado se suscite. Entre los aspectos que dicho indicador no considera está el que los árboles que no se encuentran en un área verde también descontaminan, fijan carbono y regulan la temperatura, a lo que se suma el hecho de que la visitación a las áreas verdes urbanas se distribuye en distintos horarios según la edad de la persona y la actividad que realiza en dicho espacio, pudiendo ser utilizado con distintos fines según el tramo horario diario en que se ocupe.

Aún no se incorporan plenamente a la planificación del arbolado urbano comunal y regional indicadores que permitan conocer cuanto CO2 y NOx están capturando los árboles urbanos. Es probable que para conocer  cuanto material particulado (PM10 y PM2,5) queda atrapado en el follaje de los árboles se tenga que estimar la superficie del follaje de los árboles de hoja perenne. Otros indicadores tendrán que dar cuenta de la  contribución a la conservación de la biodiversidad que producen los árboles urbanos en términos de especies nativas, aves, y todo tipo de animales y vegetales que son protegidos de alguna forma por los árboles urbanos.

Existen estudios que permiten conocer el ahorro en electricidad que produce el efecto de la sombra de los árboles en verano, también se ha estudiado la disminución de enfermedades respiratorias y agravamiento de enfermedades cardiovasculares en días de alta concentración de contaminantes en el aire.

Necesitamos nuevos indicadores para medir los beneficios que entregan las políticas de arboricultura o silvicultura urbana, de tal forma de conocer los avances logrados y la rentabilidad de las inversiones que en este ámbito se efectúan. Nuestras ciudades y los ciudadanos están tomando conciencia de los avances logrados por la arboricultura o silvicultura urbana, lo que significa que no encuentran respuestas en aquellos discursos y compromisos que porfiadamente continúan intentando llevar el tema verde urbano a la solución de problemas de higienización, que efectivamente existieron producto de la revolución industrial, la pobreza exacerbada y la migración rural hacia zonas urbanas.

Si bien la OMS propuso un mínimo de 9 metros cuadrados de áreas verdes urbanas/ habitante (m2av/h) y un óptimo de 15 m2av/h, también es cierto que esos estándares fueron concebidos bajo un enfoque que apuntaba al saneamiento de lugares urbanos con hacinamiento, calles estrechas, sin desagües ni preocupación por el escurrimiento del agua lluvia y la aparición de enfermedades contagiosas que se convertían en pestes. Es probable que en el mundo actual existan muchos lugares con esas características, antiguos y nuevos, en los que el desafío de la arboricultura o silvicultura urbana sea mayor. Por supuesto que los organismos que tienen la responsabilidad de urbanizar la ciudad no pueden construir mal y luego discutir sobre necesidad de más áreas verdes, pienso que sería contradictorio.

Es fundamental la formulación y promoción de indicadores adecuados que permitan conocer los avances en la implementación de políticas públicas relacionadas con arboricultura y silvicultura urbana, lo que requiere investigación, sistematización de conocimientos y, más que nada, la utilización de nuevos enfoques disponibles y herramientas que nos permitan situarnos en el mundo en que vivimos, con la mirada puesta hacia el futuro.

A modo de ejemplo  señalar que no parece acertado aplicar a la comuna de Vitacura, con sus anchas calles y veredas, sus antejardines y patios llenos de vegetación de todo tipo,  un concepto relacionado a hacinamiento, falta de espacio y contagios de enfermedades. Efectivamente, cuando se señala que la comuna de Vitacura ha alcanzado 18 metros cuadrados de áreas verdes (m2av/h) o que se ha creado en la comuna de Vitacura un nuevo “pulmón verde”, estamos diciendo que, de acuerdo a los criterios de la Organización Mundial de la Salud, (OMS) dicha comuna ha mejorado sus condiciones de mala higiene urbana, cuando en la realidad nunca ha tenido ese tipo de problemas.

Bien por Vitacura que pueda construir muchos parques, pero es necesario preguntarse ¿Dónde están los barrios de Santiago que tienen problemas de hacinamiento, falta de saneamiento, pestilencia y contagios de enfermedades? ¿Porqué existen esos lugares y como se crearon? Son precisamente esos lugares los que necesitan que les sea aplicado un criterio higienista y se definan políticas para incrementar sus metros cuadrados de áreas verdes.

No solo es erróneo el criterio de aplicación del estándar definido por la OMS, sino que donde debiera aplicarse, que es al momento de diseñar un desarrollo inmobiliario, en muchos casos no se ocupa. Por otro lado, es necesario preguntarse ¿Qué tipo de requisitos “verdes” debiera solicitarse a un nuevo desarrollo inmobiliario en una comuna como Vitacura? Es probable que Vitacura esté en condiciones de ceder a comunas pobres las nuevas áreas verdes y arborización que exige la ley a nuevos proyectos inmobiliarios.