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28 feb 2013

PRIORIDADES PARA EL RIEGO DE ARBOLES URBANOS EN VERANO





Los árboles que crecen en forma natural dependen de las precipitaciones para sobrevivir. La capacidad de los árboles y los ecosistemas que conforman para modificar el ambiente les brinda un mayor control sobre el agua disponible. En efecto, la acumulación de materia orgánica en el perfil del suelo permite que el agua percole en profundidad y que una parte de ésta sea retenida en los poros del suelo. La materia orgánica presente en el perfil del suelo, además de facilitar que el suelo adopte una mejor estructura, retiene compuestos que contribuyen a mejorar la fertilidad del suelo. El color del follaje de los árboles, la densidad del follaje y la permanencia de las hojas en el árbol, tiene que ver con el agua disponible para que sea absorbida por las raíces.


Nada de lo descrito en el párrafo anterior tiene relación con el agua proveniente de precipitaciones susceptible de ser aprovechada por árboles urbanos.

Una forma de conocer la necesidad de agua que tienen los árboles urbanos, además de la señalada por observación, consiste en elaborar diagramas ombrotérmicos, representación construida utilizando información anual de temperatura y precipitaciones. En el diagrama que se observa más abajo estamos en presencia de un mes seco si la curva de temperatura se encuentra sobre la curva de precipitaciones.


En la Región Metropolitana, la ciudad de Santiago se caracteriza por presentar entre 8 y 7 meses secos. Comparativamente San José de Maipo presenta entre 6 y 5 meses secos. 

En las tres fotos de más abajo se muestran ejemplares de magnolios (Magnolia grandiflora L.) que fueron plantados en octubre de 2012 en la ciudad de Santiago. El ejemplar de la izquierda ha sido regado semanalmente, el ejemplar del centro ha sido regado esporádicamente y el ejemplar de la derecha no ha sido regado. Es evidente la necesidad de riego requerido por los árboles urbanos cuando aún no han profundizado sus raíces.


El riego de árboles urbanos tiene un tratamiento distinto cuando se trata de analizar el efecto de intervenciones inadecuadas, en árboles urbanos, como por ejemplo los que han sido podados sin justificación alguna.  En la foto de la derecha se observan árboles de la especie Melia azedarach, donde los árboles de la vereda oriente (derecha de la foto) fueron podados severamente y los árboles de la vereda poniente no fueron podados. Esta foto fue tomada en enero de 2013 y se observa en ella que los árboles podados severamente aún no generaban brotes a esa fecha, a diferencia de los árboles que no han sido podados que ya mostraban una copa en pleno desarrollo. En muchos casos los árboles son "podados" para extraer de ellos esquejes que sirven para reproducir esa especie.

En las dos fotos que se muestran más abajo aparece un árbol de la especie Robinia pseudoacacia, el que ha crecido en altura generando una copa más bien estrecha, con forma de elipse alargada hacia arriba. Este árbol fue podado en noviembre de 2012, sin justificación alguna, reduciendo severamente su capacidad de generar una copa de aspecto sano y equilibrado. 


La situación descrita relacionada con podas injustificadas de melia y robinia, ocurre en muchas especies, y se explica en el daño hecho al árbol a través de podas injustificadas que destruyen el delicado sistema de conducción de agua desde el suelo hasta la atmósfera, agua que es capturada por las raíces, transportadas a lo largo de delicados capilares interconectados y utilizadas en las hojas de los árboles en el proceso de fotosíntesis, donde la apertura de los estomas para que ingrese CO2 genera la oportunidad en que el agua escapa a la atmósfera. ¿Que pasa con el árbol si se le infieren heridas que le significan perder el agua que debía utilizar en la fotosíntesis?. Simplemente ocurre la muerte del árbol urbano según se muestra en las tres fotos de más abajo.



A continuación se muestran dos árboles, un quillay (Quillaja saponaria) y una melia (Melia azedarach) que nunca han sido podados, que cuentan con riego periódico poco abundante y que se encuentran en perfectas condiciones.


LOS INVITO A REGAR LOS ÁRBOLES QUE SE ENCUENTRAN FUERA DE SUS CASAS.



25 abr 2012

RIEGO DE ÁRBOLES EN CALLES Y AVENIDAS

Es común encontrar que la determinación de la cantidad y frecuencia de riego de árboles ubicados en calles, pasajes, bandejones y avenidas se realice según la disponibilidad de camiones aljibes o mano de obra que exista para tal fin. También es común que las personas interesadas en promover el cuidado de los árboles consulte respecto de "¿cuanta agua hay que echarle a tal o cual arbolito?". Esta situación también se genera con relación a uso de   riego tecnificado.

Pero la respuesta a la interrogante planteada no radica 
en cuanta agua se aporte al árbol sino en la cantidad de agua que el 
suelo puede almacenar y poner a disposición de la planta.
 

En suelos donde predomina la arena el agua escurre rápidamente, en cambio en suelos donde predomina la arcilla parte del agua es retenida por las partículas de suelo y no llega a ser utilizada por las raíces. En suelos donde predomina el limo se producen capas de suelo impermeables que no dejan que el agua escurra en profundidad. Por lo tanto, lo que determina la cantidad de agua que puede ser almacenada por el suelo susceptible de ser utilizada por las plantas depende del tipo de suelo y de la porosidad del suelo.

Si el suelo está compactado, como es el caso de los suelos cercanos a edificios, obras de vialidad, estacionamientos u otra infraestructura, el agua escurrirá en superficie y por más intenso que sea el riego las raíces de los árboles recibirán siempre muy poca agua. Peor es el caso de los suelos que se dejan para establecer árboles en ellos y que han sido rellenados con desechos de cemento, concreto u otro material de construcción. El resultado es que los árboles no crecen o no se desarrollan bien.
 


La forma como se realiza el riego es otro aspecto de gran relevancia ya que es común encontrar situaciones en las que, producto de un riego mal efectuado, la tierra es eliminada del entorno de la raíz, pudiendo ser esta situación hasta el motivo de la caída de la planta. En muchos casos es posible observar que el riego con alta presión del chorro de agua produce el afloramiento de raíces hasta en árboles adultos. Por este motivo los árboles recién plantados deben ser regados con sumo cuidado para no eliminar la tierra que se encuentra cubriendo sus raíces y que además de protección dan sustento mecánico a la planta.