22 ago. 2012

CURSO BÁSICO DE PODA DE ÁRBOLES URBANOS

http://e-ambiente.cl/Así como el cultivo de los árboles en la ciudad surgió a fines de la edad media, el cuidado de los árboles urbanos, y de la vegetación cultivada en zonas urbanas en general, se basó en los conocimientos que provenían de la agricultura. La poda es uno de estos conocimientos que surgió de la actividad agrícola y en ella tiene sentido cuando se trata de incrementar o mejorar la producción de frutos. La poda altera la forma de las plantas, fortalece la estructura de los vegetales para que soporten la carga de frutos, elimina ramas viejas que no tienen fuerza suficiente para soportar el peso de los frutos, favoreciendo el crecimiento de las ramas jóvenes, equilibrando de este modo también el peso que deberán soportar.  En las prácticas agrícolas, con la poda se reducen el número de ramas que, cuantas menos sean, dispondrán de más cantidad de nutrientes. Nos permite, pues, aumentar la calidad de la cosecha.
En la imagen se observa el daño que se ha hecho al árbol por poda mal realizada.
¿Cuantos años ha debido resistir el árbol para poder lograr cubrir todas esas heridas?
El concepto agrícola de "cortar las ramas viejas para rejuvenecer la planta" al ser traspasada su aplicación al ámbito urbano se convertirá en el principal problema que impide lograr un adecuado uso de la poda en la ciudad. No debemos olvidar que quienes primero podaron los árboles urbanos son personas adiestradas en poda en el ámbito agrícola. A modo de ejemplo señalar que en las prácticas agrícolas, con la poda se reducen el número de ramas que, cuantas menos sean, dispondrán de más cantidad de nutrientes, permitiendo de esa forma aumentar la calidad de la cosecha. Pero ese es un criterio agrícola que no puede ser aplicado como norma general al árbol urbano, ya que su práctica reiterada año tras año en un árbol urbano se traduce en mutilación del árbol, lo que se conoce como desmoche o "poda del alcalde".
 

En el otro extremo están quienes relacionan la poda de árboles urbanos solo con criterios estéticos u ornamentales, lo cual también es un grave error.  No debemos olvidar que la mejor acción que podemos hacer cuando un árbol urbano está creciendo sano y de forma vigorosa es no intervenirlo y dejarlo crecer. La poda significa infringir heridas a los árboles por las cuales perderá agua y pueden ser atacados éstos por diversas plagas y enfermedades. En definitiva, la poda implica debilitar al árbol, de tal forma que si intentamos solucionar los problemas del árbol urbano utilizando poda, debemos estar conscientes que los beneficios a obtener sean mayores que los problemas que dicha acción acarreará.

Son dos los instrumentos que nos permitirán evitar la utilización de podas en el ciclo de vida del árbol urbano: a) los catastros de arbolado urbano (viario y de áreas verdes) y b) el fortalecimiento del sitio en que sera establecido el árbol urbano.
 
  1. Catastros de arbolado urbano: permiten conocer la cantidad y calidad del arbolado existente en las zonas urbanas de cada vecindario, barrio o comuna, identificando su estado sanitario, desarrollo y espacio disponible, especie, edad, entre otras variables. Se determina también los lugares donde existe carencia de arbolado, entregando valiosa información respecto del sitio donde se requiere establecer árboles urbanos, como por ejemplo: profundidad del suelo, ancho de las veredas, calles y bandejones, presencia de cables de electricidad, presencia de cableado subterráneo, espacio que ocupará la copa del árbol en estado adulto. Toda esta información permite definir a priori las características del árbol que se establecerá en los distintos lugares que sea requerido, como por ejemplo: árboles pequeños en lugares como pasajes o en calles angostas, árboles de hoja perenne en ciudades con aire contaminado, árboles de flor en lugares de jardines, árboles de gran desarrollo en áreas verdes, árboles de bajo requerimiento hídrico en lugares con poco cuidado, etc.
  2. El concepto de sitio es de creación y uso especialmente forestal. El sitio forestal se puede definir como un área de tierra y los factores climáticos, del suelo y bióticos que constituyen su medioambiente y que, en conjunto, determinan la capacidad del área para desarrollar árboles forestales u otro tipo de vegetación. El sitio incluye la idea del espacio físico que ocupa un bosque o un rodal, y del medioambiente que le da sus características de crecimiento y desarrollo. El sitio que ocupa el árbol urbano se caracteriza por la compactación y/o delgadez del suelo, por la presencia de superficies cubiertas de cemento, por la escases de agua y falta de materia orgánica en el perfil, entre muchas otras características que dificultan el desarrollo de los árboles urbanos.

Si el silvicultor urbano pudiera disponer de los dos antecedentes señalados, catastro y sitio, entonces estaría en condiciones de solicitar con anticipación la producción de árboles urbanos que presenten las características que se han definido a priori para establecerlos en los espacios disponibles y, en segundo lugar, podría realizar las actividades culturales y sociales necesarias para mejorar las condiciones del sitio asegurando que dichas condiciones se mantengan en el tiempo.

Método de Poda

La bibliografía disponible respecto del árbol urbano señala que existen distintos tipos de poda, entre las que se encuentran:  poda sanitaria,  poda estética,  poda de seguridad,  poda de rejuvenecimiento y poda de limpieza.
El video muestra como en la actualidad la actividad de poda se centra en la aplicación de la
técnica de corte y tipos de poda, sin definir objetivo claro y menos aún un Método de Poda.

La aplicación de la poda requiere de un Método de Poda, de forma tal que antes de podar se requiere disponer de algunos antecedentes, tales como la capacidad del árbol para sellar las heridas que la poda le producirá y la definición de la estructura del árbol después de la poda.  Sabemos que el crecimiento en diámetro del árbol disminuye con la edad, es decir, mientras más años tiene un árbol, más angostos serán los anillos de crecimiento, por lo cual cuando podamos un árbol que se encuentra en una etapa de desarrollo o condiciones de sitio en que el incremento en diámetro es reducido, será muy difícil que ese árbol pueda cubrir las heridas que le ha causado la poda. Por lo tanto, no es aconsejable podar árboles que tenga edad avanzada por que la herida los debilitará y no podrán sanar esas heridas. El mismo efecto produce el sitio cuando no ha sido mejorado.
En el video se muestra el resultado de una poda realizada utilizando "conocimiento tradicional"
donde a una misma altura han sido cortadas cinco ramas principales. Vemos que el debilitamiento del árbol ha sido tal que no tuvo la capacidad de cubrir las heridas infringidas por el "podador"

Si disponemos de datos que nos señalan que el árbol tendrá el vigor necesario para cubrir las heridas que la poda señale, entonces el siguiente paso consiste en definir la estructura definitiva del árbol y su arquitectura. La estructura definitiva debe ser equilibrada y depende del tipo y cantidad de problemas que el árbol presente. La arquitectura del árbol tiene que ver con el espacio que dejará la poda para que las ramas y el follaje deseado acceda a la luz del sol.
 
Para definir la estructura y la arquitectura definitiva del árbol es necesario realizar un diagnóstico de cada árbol urbano y definir las ramas que se quitarán y el motivo que justifica su extracción. Es importante reiterar que no es recomendable realizar podas muy severas. Una vez que se ha definido cuales son las ramas que deben ser quitadas se revisa de nuevo la estructura y la arquitectura final del árbol y se define el tratamiento final. De esta forma, luego de la poda se obtendrá un árbol más saludable que el árbol que existía antes de podar. Es necesario tapar las heridas producidas con una solución que evite la entrada de hongos y bacterias.

Si el diagnóstico de un determinado árbol determina que es necesario talarlo, se debe especificar con claridad el motivo que llevó a su deterioro, para considerar ese antecedente en la selección del árbol que lo reemplazará. Del mismo modo es importante programar la corta definitiva del árbol para, si es posible, ir estableciendo con anticipación el árbol que lo reemplazará.

Consultas sobre cursos de capacitación dirigirlas a Santiago JM Del Pozo Donoso, arbol.cl@live.cl


1 comentario:

  1. Hola Santiago, me gustó tu publicación, la encontré muy interesante y educativa. Gracias. Leo

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