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15 abr 2011

DÉFICIT DE ARBOLES EN LA CIUDAD: ausencia de planificación urbana

Existe un contrasentido entre la falta de árboles en la ciudad y el hecho de que no se dejan espacios para que en los desarrollos inmobiliarios se puedan establecer nuevas especies. En las imágenes que se muestran en este post se consideran barrios de diversas comunas, en los que se observa mayor o menor aglomeración de las viviendas, lo que está directamente relacionado con la mayor o menor cantidad de árboles que en ellas se observa. Mientras mayor es la densificación habitacional mayor es también la desertificación de las ciudades.

Comuna de Quilicura. (Google Earth)
La ciudad crece y se desarrolla a merced de unas pocas regulaciones que permiten a "la mano invisible" que orienta el mercado expresarse, marcando gustos y preferencias, determinando tendencias y prioridades. Esta es la realidad que viven nuestras ciudades, donde por un lado aumentan los espacios públicos y privados y la calidad de ellos, mientras que en los sectores opuestos la calles son cada vez más angostas y hay menos espacios destinados a áreas verdes sin remedio alguno.

La Dehesa, Comuna Lo Barnechea. (Google Earth)
Pareciera que estamos frente a una situación que no tiene remedio ya que el ancho de las calles, pasajes y avenidas, junto con la superficie de áreas verdes que se considere, tiene que ver con el diseño que se haga de los desarrollos inmobiliarios, diseño que en definitiva tiene que ver con el tipo de vivienda y la rentabilidad que se desee obtener de dicho proyecto. Estamos frente a uno de los dilemas del urbanismo consistente en una carencia permanente de planificación, pero es necesario preguntarse ¿Quien determina el tamaño de las viviendas sociales, de la propiedad donde esta se instale y de los espacios públicos?

Comuna Las Condes. (Google Earth)
Hay sin duda una cierta nebulosa en todo esto, unos compran terrenos, otros diseñan, los de más allá aprueban (con mayores o menores atribuciones) y como resultado no queda espacio para establecer árboles allí. De esta forma crece la población y disminuyen los estándares de los indicadores verdes.

Comuna de Maipú. (Google Earth)
Con esto quiero señalar que la presencia del árbol en la ciudad tiene que ver con que al momento de diseñar un espacio esté definido el espacio que soportará la presencia de raíces, tronco y copa del árbol que se establezca. Si en el diseño de un determinado desarrollo inmobiliario no se dejan veredas o éstas son muy angostas, si al momento de construir una vereda no se dejan las casillas para plantar árboles, si en los bandejones centrales de las avenidas el suelo está compactado o se deja un suelo poco profundo, obviamente que no se podrá establecer árboles en dichos lugares. Podría referirme también al espacio de área verde que quede contemplado y el objetivo que a esos espacios se asigne, el cuidado que se tenga de ellos. Recordemos que la disponibilidad para las raíces del agua de riego que se agregue al suelo tiene que ver con el volumen de suelo y su porosidad.

Comuna de La Pintana. (Google Earth)
En definitiva, este el espacio cultural en donde se sitúan los árboles, espacio que es la resultante de una combinación entre diseño (más estrecho o menos estrecho), tipo de vivienda ( de mayor precio o menor precio) y la población residente (más amigable con los árboles o menos amigable con los árboles ). 

Comuna La Reina. (Google Earth)
En consecuencia, la presencia mayor o menor presencia del árbol urbano en la ciudad no tiene que ver para nada con la resultante del contexto cultural del espacio público, sobre todo cuando ya están construidos los sectores habitacionales, lo que significa que a esas alturas del proceso de construcción de ciudad ya todas las opciones de construir un espacio habitable, de dimensiones humanas, vivible, están adoptadas: eso significa "poner los bueyes delante de la carreta". Lo que podemos hacer a continuación es "hacer lo que se pueda" en el espacio cultural que se ha construido, intentando remediar los problemas que se han originado producto de una mala planificación o ausencia de planificación.

Comuna Puente Alto. (Google Earth)
¿Podemos intentar restaurar la naturaleza degradada? Mi respuesta es que sí, es más, como seres humanos, tenemos el deber de hacerlo. Partiremos por reconocer la realidad, dejando de lado los enfoques tradicionales, los diagnósticos errados y prácticas inconducentes, para pasar a construir nuevas propuestas, pero por sobre todo es preciso exigir que se utilicen al máximo y correctamente las herramientas que tenemos a nuestra disposición para llevar adelante tan hermosa tarea.

15 mar 2011

El valor de nuestros árboles.


A continuación les presento carta que envié al diario. En cuanto se publique incorporaré los links correspondientes.

Señor Director: Las Naciones Unidas han declarado el 2011 como Año Internacional de los Bosques, oportunidad en la que se promoverá la acción internacional en pos de la ordenación sostenible, la conservación y el desarrollo de todo tipo de bosques, incluidos los árboles fuera de ellos.

Ya es parte de nuestro acervo cultural el conocimiento de las múltiples funciones que los árboles cumplen, las que tratándose de árboles urbanos se expresan también en la generación de beneficios ambientales, sociales, económicos, sicológicos y culturales, que las personas perciben y valoran.


Los elementos del logo se refieren justamente a la multifuncionalidad
de los bosques y árboles fuera del bosque
Llama la atención que cuando se trata de utilizar árboles para descontaminar el aire que respiramos, las políticas que se determinan se refieren solo al incremento de las áreas verdes, poniendo dicho desafío en términos de más metros cuadrados de áreas verdes por habitantes. Esta situación representa un dilema ya que dicho propósito implica que los árboles solo descontaminan cuando han sido establecidos al interior de un área verde. Es necesario dar una nueva mirada a la función del árbol en la ciudad, incorporando indicadores que den cuenta de su multifuncionalidad, como número de árboles por habitante, cobertura de copas según superficie comunal, calidad de la planta al ser establecida, sobrevivencia en el mediano plazo y beneficios esperados.




Aclara esta situación el hecho de que sean millones los árboles que en nuestras ciudades han sido establecidos en calles y avenidas, pasajes y paseos, los que naturalmente, muchas veces lejos de alguna área verde, sin duda alguna también capturan partículas contaminantes suspendidas en el aire, fijan CO2, generan oxígeno y nos brindan su generosa sombra en verano.

Si bien sabemos que existe un déficit de áreas verdes en la zona poniente del Gran Santiago y en muchas de nuestras ciudades a lo largo del país, debemos ser capaces de reconocer el valor del árbol como un elemento cultural fundamental para nuestra existencia, ya sea que se encuentre en áreas verdes o en veredas y bandejones, formando bosques o como parte de los árboles fuera del bosque, según indica el llamado a participar  en la celebración a la que Naciones Unidas nos está convocando.

Santiago JM Del Pozo Donoso
Arboricultura Urbana Blog.