26 sept. 2016

CONCEPTOS PARA EL MANEJO SOSTENIBLE DEL ÁRBOL EN LA CIUDAD

Desde que en 1994 Alex Shigo publicara su libro "Arboricultura Moderna" se han incrementado los conocimientos que sirven para manejar los árboles en la ciudad. Han aportado a esta disciplina nombres como Halle, F.; Raimbault, P., Mattheck, C.; Green, T., entre muchos otros. Han quedado atrás los tiempos en que se realizaban tratamientos a las cavidades de los árboles, se pintaban con cal los troncos, en que la poda (de ser necesaria) tenía mil y una formas de realizarse.

En la década de los '90 se llevó a cabo la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (1992), también conocida como Cumbre de la Tierra, oportunidad en la que se aprobaron la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la Convención para la Conservación de la Biodiversidad y el texto de la Convención sobre Cambio Climático, prioridades que han impactado en los ámbitos rural y urbano, para avanzar en la sostenibilidad de esos territorios.
 
El año 1995 surgió la Agenda 21 y su expresión local aplicable a nivel de ciudades y comunas. Ha sido la Comunidad Europea la instancia que con mayor fuerza ha impulsado la sostenibilidad urbana, traducida en el proceso de ciudades sostenibles, el que va en su octava versión. Son numerosas las ciudades que han obtenido la calificación de ciudad más sostenible del planeta y, en esa nominación, el tratamiento del arbolado urbano (viario o de alineación y en áreas verdes) ha tenido un importante rol. Los inicios de este proceso que en la actualidad entendemos como parte de la Agenda 21 Local se encuentran en el Libro Verde sobre Medio Ambiente, aprobado por la Comisión Europea en 1990, y la Carta de Aalborg de 1995, lo que marca el trabajo para que cada ciudad o comuna defina cual será su modelo de biodiversidad.

Al sumarse ambos procesos ocurre que los conocimientos, métodos y técnicas de la Arboricultura Moderna se convierten en la base que es necesario aplicar para lograr que los árboles de las ciudades aporten el máximo de beneficios ambientales, sociales y económicos que son capaces de generar. Dicho de otra forma: la Arboricultura Sostenible es aquella en la que la aplicación de los conceptos que sustentan a la arboricultura moderna permiten que los árboles de la ciudad logren un desarrollo fisiológico y estructural óptimo.

Para lograr el propósito señalado es preciso avanzar en la vinculación armónica de los conceptos utilizados por la arboricultura urbana. Es decir, si para una determinada situación se elige bien la especie (crecimiento en estado adulto), espacio disponible (aéreo y suelo), necesidades de su hábitat de origen (lluvia y temperaturas) y forma de crecimiento, probablemente el árbol que se establezca allí nunca necesite de la realización de poda. El concepto que permite abordar lo señalado es el Ciclo de Vida del Árbol en la Ciudad.

Producción de plantas v/s adquisición de plantas

La producción de árboles urbanos se inicia con la recolección de semillas desde zonas que han sido definidas para tal fin (Zonas Productoras de Semillas). Estas semillas deben ser catalogadas según su potencial germinativo y su viabilidad. Ambos indicadores tienen por finalidad que, al menos, el viverista sepa cuantas plantas obtendrá por kilo de semilla recolectada. Luego se requiere una sala de germinación en la que se hacen germinar las semillas cuyas plántulas posteriormente son plantadas en bolsas con sustrato. Producir sus propios árboles tiene el inconveniente de que se debe contar con equipos, espacios y procesos que encarecen el costo de la planta. Luego, la mantención de las plantas producidas debe realizarse por el período de tiempo que los arbolitos tarden en alcanzar un tamaño adecuado que cumplan con estándares mínimos de calidad (que tengan copa formada, que se sostengan por si mismas y que tengan al menos 5 cm de diámetro a la altura del cuello).

También por la vía de la adquisición o recepción de donaciones de plantas se puede lograr hacerse de una cantidad importante de arbolitos, los que no siempre se ajustan a la necesidad que presentan las municipalidades. Por ejemplo, las especies belloto (Beilschmiedia miersii), peumo ( Cryptocarya alba) y quillay (Quillaja saponaria), son árboles que en estado adulto alcanzan grandes dimensiones, motivo por el cual no se adecuan a la mayoría de las situaciones urbanas de disponibilidad limitada de espacio aéreo y subterráneo.

Arborización

La actividad de arborización debe realizarse teniendo presente la información generada por el catastro de arbolado urbano para cada lugar, lo que permite seleccionar el árbol perfecto en cada situación. Con estos antecedentes es preciso generar un Protocolo de Arborización para las especies consideradas. El involucramiento de la comunidad también en esta etapa implica la realización de charlas previas y contar con cartillas que orienten al vecino en los propósitos que se persiguen y el aporte que de el se espera. En esta etapa se deben utilizar todos los conceptos que sustentan la arboricultura urbana, de tal forma que el vecino mire al arbolito que se establece y también al árbol futuro: sus etapas de crecimiento, su forma de crecimiento, el daño que le producen las heridas, las necesidades de cuidados, etc.

Manejo del árbol en estado juvenil

Para programar esta actividad se debe disponer de información de las especies, específicamente de la curva de crecimiento edad – DAP. Efectivamente, la curva sigmoidea permite determinar el lapso de tiempo en que esta actividad se puede realizar para cada especie. Es probable que para los árboles más nuevos no sea necesario contar con mayor información, pero el arborista debe respaldarse con conocimiento y antecedentes que den sustento a sus decisiones y al uso de presupuestos públicos. Aquí tiene sentido el uso eficiente y eficaz de los recursos.

Efectivamente, la poda temprana permite evitar la realización de actividades como es la eliminación de parte de la copa que se hace a los árboles de grandes dimensiones establecidos en espacios reducidos. Cuando no se elige el árbol perfecto para un determinado lugar vemos como periódicamente los árboles son mutilados, gastándose presupuestos que podrían ser utilizados para mejorar el arbolado existente o superar los déficits existentes. La poda de formación (que se realiza en esta etapa) da la posibilidad al árbol de cicatrizar las heridas que se le infieren, disminuyendo la gravedad del ataque de bacterias y hongos, lo que alarga la vida del árbol evitando daños en su estructura y tejidos.

Manejo del árbol en estado adulto

La situación mas común de encontrar respecto de árboles adultos es aquella en la que dichos ejemplares presentan múltiples heridas que han facilitado el ingreso de bacterias y hongos. Esta situación disminuye el ciclo de vida de cada árbol, aumenta el riesgo de caída de ramas del árbol y debilita su estructura. Esta situación se produce en muchos casos porque en espacios reducido se han establecido árboles que en estado adulto alcanzan grandes dimensiones; en otras situaciones no tiene justificación alguna. Debido a que en su oportunidad no se seleccionó el árbol perfecto se debe invertir anualmente una importante y en muchos casos ingente cantidad de recursos. El caso más típico es el de las empresas de distribución eléctrica, las que tienen que enfrentarse con los árboles situados bajo el tendido eléctrico. En esta situación sufre el árbol elegido de forma incorrecta porque es mutilado frecuentemente, se empeora el paisaje y en poda se gastan recursos que debieran estar enfocados a cumplir acciones más relevantes respecto del manejo del arbolado urbano.

Lo señalado se produce debido a dos causas:

a.- La producción inadecuada de árboles urbanos que no tiene que ver con las necesidades reales de la comunidad y de las municipalidades para los espacios de que se dispone.

b.- La ausencia de instrumentos de planificación y gestión del arbolado en la ciudad, entre los que se encuentran Política de Arbolado Urbano y Plan Director de Arbolado Urbano.

Gestión de árboles senescentes y árboles singulares

Los árboles senescentes son un caso particular que debe ser abordado utilizando diversos instrumentos. Los árboles urbanos pueden ser evaluados utilizando criterios de observación, algunos instrumentos (si estuvieren disponibles) y la curva de crecimiento (sigmoidea). Debido al maltrato que se hace a los arboles, en muchos casos árboles de corta edad presentan características de senescencia, motivo por el que el Ciclo del Árbol se acorta y es necesario proceder a su reemplazo de forma prematura.

Aquí se deben respetar dos criterios:

a.- La importancia del árbol de acuerdo a su singularidad: Los árboles senescentes que tienen una forma hermosa, que albergan alta biodiversidad, que están relacionados con un hecho histórico, deben ser salvados de la muerte o, al menos, generar las condiciones que prolonguen al máximo su ciclo de vida. Se debe crear una señalética especial que indique las posibilidades de peligro asociada a ellos

b.- La forma de reemplazarlos (si fuera necesario) para eliminar el efecto visual del espacio que dejan: consiste en asegurarse que no tengan características singulares y que presenten un riesgo efectivo para las personas o la propiedad. El problema que se suscita es que no siempre son reemplazados utilizando el criterio del árbol perfecto y de la mayor calidad. Es muy evidente y chocante que un árbol de amplia copa sea reemplazado por arbolitos pequeños de mala calidad (30 a 40 cm. de altura, con un diámetro a la altura del cuello de 1 o 2 cm. y afirmados en un palo llamado elegantemente “tutor”). Esta situación llama mucho la atención de los vecinos y genera reclamos y protestas.

Lo más común de observar es que un árbol senescente peligroso sea mutilado y deba sobrevivir la última etapa de su vida sin estructura ni belleza. La eliminación de los árboles senescentes peligrosos debe ser planificado de tal forma que el árbol que los reemplace debe tener presencia y aportar al paisaje al momento de ser establecido.


CONCLUSIONES

La Arboricultura Urbana es una disciplina del conocimiento que se ha desarrollado en los últimos 30 años, de forma paralela a lo que conocemos en la actualidad a partir de prioridades provenientes de acuerdos y convenios internacionales, como son el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la Convención Marco de Lucha contra el Cambio Climático, la declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Declaración de Río sobre Principios para el Manejo Sustentable de los Bosques.

Es necesario hacer confluir estos dos procesos para que los árboles puedan aportar a la Sostenibilidad de las Ciudades.

El árbol es un ser vivo que crece y logra su plenitud en un proceso denominado Ciclo de Vida del Árbol en la Ciudad. Para elegir los árboles que crecerán en la ciudad se debe tener en cuenta el desarrollo que ellos tendrán en todas las etapas del proceso señalado,  considerando la especie (crecimiento en estado adulto), espacio disponible (aéreo y suelo), necesidades de su hábitat de origen (lluvia y temperaturas) y forma de crecimiento.

La formación del árbol debe realizarse durante la etapa juvenil, edad en la que el crecimiento del árbol podrá cubrir las heridas que justificadamente se le infrinjan. A partir de cierta edad los árboles comienzan a crecer menos. Por medio del estudio de los árboles y de la elaboración con datos de la Curva Sigmoidea se puede determinar con exactitud la posibilidad de cicatrización de las heridas que se le infieran al árbol. Las heridas producidas en la etapa media de crecimiento del árbol ya no cicatrizarán, lo que debilita al árbol y genera peligros para las personas y los bienes.

La aplicación de los conceptos de Ciclo de Vida del Árbol en la Ciudad, la determinación de la Curva de Crecimiento (Sigmoidea) para cada especie y la Elección del Árbol Perfecto, permitirán que se exprese la Arboricultura Sostenible, permitiendo que los árboles en la ciudad generen el óptimo de beneficios ambientales, sociales y económicos que son capaces de entregar.

Santiago JM Del Pozo Donoso
Ingeniero Forestal
Arboricultor Urbano
docencia@e-ambiente.cl


Nota: este artículo fue publicado con motivo de celebrar las 300.000 visitas que ha alcanzado el blog http://arboriculturaurbana.blogspot.com


1 comentario:

  1. Excelente trabajo colega..! Desde Venezuela, donde necesitamos mucho la implementación de estos conceptos muchas gracias!

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