25 jun 2026

Nuevos desafíos para la Gestión Sustentable del Arbolado Urbano en Chile

Como resultado de 15 años de sequía y la contumacia de hacer daño a los Árboles Urbanos mediante la aplicación de: podas indeseables basadas en los Tipos de Poda, el corte de ramas en lugares cerca del tronco o de ramas principales, la utilización de conceptos atávicos como el corte correcto y el CODIT, entre otras barbaridades, estamos llegando a que la cantidad de árboles que son mal podados e incluso talados supera con creces la tasa de reposición de los árboles urbanos en las comunas de la zona central de Chile.


Para entender bien lo señalado es preciso indicar que la sequía se expresa en milímetros de agua caída menores al promedio de 30 años de precipitaciones, por lo que con menos agua los árboles realizan menos fotosíntesis, disponiendo en consecuencia de menos almidón o azucares para dedicar a crecimiento, defensa, respiración y reproducción. Por otro lado, los árboles grandes necesitan mucha más agua que los árboles pequeños, pero los árboles pequeños requieren una mayor frecuencia de riego.

Si a esa precariedad que limita la fotosíntesis se suma una cantidad indeterminada de heridas por poda, eliminación de ramas con reservas de almidón, tala de árboles madre que comparten alimento con los árboles más débiles (Ver Suzanne Simard), muerte de microorganismos cooperativos del suelo, entre otros aspectos, tenemos como resultado que la sequía era el menor de los males.

Lo señalado se explica cuando observamos árboles que nunca han sido podados, los que a pesar de vivir afectados por sequía no presentan problema alguno, debido a que son capaces de autorregularse (homeostasis) y responder a los estímulos externos (irritabilidad), regulando sus disponibilidad de energía (metabolismo). Sin embargo, los árboles que viven afectados por sequía y que han sido brutalizados al cortarles ramas que eran útiles, provocándoles heridas en sus troncos y ramas principales, suponiendo que estarían protegidos por una imaginaria formación de paredes internas, esos árboles están muriendo. 

Árboles del Parque Forestal de Chile. Junio de 2026.

El maltrato que se da a los árboles urbanos, que además viven en suelos poco fértiles y constreñidos, con espacio aéreo repleto de interferencias, produce que sus raíces se encuentren también debilitadas, situación que se convierte en un círculo vicioso al ser brutalizados por poda. En concreto, cuando en vez de cuidar a los árboles se recurre a la poda, se elimina gran parte de sus reservas de almidón, se redirigen carbohidratos para activar sus defensas y se produce un debilitamiento de la capacidad del árbol para rebrotar al año siguiente. Con menor cantidad de carbohidratos disponibles (NSC) el árbol no puede alimentar a todas sus raíces, lo que redunda en debilitamiento de su estabilidad, siendo este el principal motivo de caída de árboles en temporales. Amable lector, la va pispando?

Otro aspecto que se suma a lo señalado radica en la generación mediante poda de las condiciones para que los árboles sean mutilados todos los años. Veamos las imágenes siguiente para comprender a cabalidad lo que se expresa.

 
Preguntémonos ¿Por qué las empresas eléctricas desmochan a los árboles justo sobre los cables de telecomunicaciones (Fibra óptica, internet o televisión) y a pocos centímetros de los cables de baja tensión? La respuesta es fácil: así se obligan a volver todos los años a desmochar de nuevo. Muchas personas señalan que la normativa vigente los faculta para desmochar nuestros árboles urbanos, lo que es falso si se mira esa situación desde el punto de vista de la gestión sustentable del arbolado urbano.

¿Por qué no se maneja la copa del árbol en el espacio que existe entre los 2,0 metros y los 3,5 metros?, justo donde se observa el tronco del árbol sin ramas. Podrían decir que el árbol ya está formado y que no se dejaron ramas en ese espacio de 1,5 metros de altura. pues bien, les cuento que existe una técnica frutícola que se denomina injertación. Amables lector y lectoras, recurro a ustedes nuevamente porque encuentro curioso que los "podadores" hayan sido capaces de tomar lo peor de la fruticultura, que son los Tipos de Poda, y no han recurrido a una técnica milenaria que puede salvar la vida de millones de árboles Urbanos: la injertación. Les comparto algunos videos de redes sociales.

  
 
Me permito preguntar una vez más ¿Cuales creen ustedes amables lector y lectora que es el motivo de seguir desmochando los arboles urbanos y no reconstruir su copa con injertación de sus propias ramas?

Espero que este breve post les permita vislumbrar que otro mundo es posible, un mundo mejor, donde los árboles urbanos puedan realmente contribuir a mejorar nuestra salud mental. De hecho existen estudios que abordan el efecto de las malas podas y la destrucción de los árboles urbanos en la salud mental de las personas, donde sus resultados indican una relación directa entre los árboles y la salud mental. Les dejo un ejemplo: Urban Trees and Human Health: A Scoping Review o también Análisis de los impactos de la estructura y condición de los árboles urbanos en la depresión de los adultos en los Estados Unidos. Les advierto que una buena búsqueda les podría arrojar un gran número de artículos al respecto.
 
Espero que estos planteamientos les sean de utilidad y les sirva para salir de la matrix en que hace tiempo nos tienen metidos los incumbentes, para que podamos apreciar nuevas oportunidades para tener un mejor arbolado urbano. Déjame tus comentarios.
 
Santiago JM Del Pozo Donoso 
Especialista en Arbolado Urbano
Ingeniero Forestal
correo: santiagojm.delpozod@gmail.com  

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