24 may. 2009

MOVIMIENTO DE MASAS DE AIRES CONTAMINADAS

Los árboles aportan importantes cantidades de agua a la atmósfera cuando abren sus estomas para capturar CO2. La captura de nutrientes por las raíces depende de la cantidad de agua disponible en el suelo, de tal forma en que en zonas semiáridas el estrés hídrico es permanente y la evapotranspiración es reducida.  Los árboles mediterráneos ahorran energía votando sus hojas en invierno.  La vegetación de zonas de mayor aridez ha desarrollado defensas para no perder agua en el proceso de transpiración vegetal, entre las que se encuentran modificaciones en las hojas como disminución de tamaño, dureza, presencia de pilosidad, posición, hasta la modificación del momento en que se habren sus estomas, como los cactus y otras especies vegetales que abren sus estomas durante la noche (C3, C4 y CAM).

El tamaño de los estomas de un árbol mediterráneo crece con aplicaciones permanentes de riego, modificación que no puede ser revertida.

Se conoce ampliamente el aporte a la humedad de la atmósfera que hacen los árboles tropicales, los que cuentan de forma permanente con precipitaciones abundantes, sin presencia de bajas temperaturas y árboles con hojas grandes, sin adaptaciones especiales y dispuestas en posición horizontal.

Se ha planteado la posibilidad de utilizar la evapotranspiración de los árboles para mover de forma ascendentes masas de aire contaminado, superando de esta forma el "techo" generado por la presencia de fenómenos de inversión térmica.

¿Como podría funcionar este mecanismo en un ecosistema mediterráneo caracterizado por la presencia de procesos de desertificación?

Es evidente que para mover de forma ascentes grandes masas de aire se requiere una superficie significativa de terreno, forestada con una densidad importante de árboles.  Además de estas dos condiciones se requiere también disponer de c) posibilidades de riego en abundancia y en invierno, d) plantas de especies de hoja perenne y e)  árboles con follaje abundante.

Lugares como Cerros de Renca, con sus 1200 hectáreas, presentan una superficie importante para considerar en un proyecto con características de movimiento ascendentes de masas de aíre contaminado, donde la disponibilidad de agua puede ser enfocada a través de Sistemas Forestales de Cosecha de Agua Lluvia (http://reddeparquespublicos.blogspot.com/).  Un simple calculo indica que si llueve 300 mm al año, correspondiente a una columna de agua de 0,3 metros de altura, en una hectárea tendremos una lámina de agua equivalente a 3.000 m3 de agua.  Si se captura solo el 30% del agua lluvia que cae sobre Cerros de Renca, se dispondría de 1,08 millones de m3 de agua. 

Debe considerarse también la posición estratégica de Cerros de Renca ubicado junto a las comunas mas contaminadas del sector poniente de Santiago, como son: Cerro Navia, Pudahuel, Renca, Quilicura, Lo Prado y Quinta Normal.

En la figura siguiente se muestra un esquema de la forma que seguiría la evapotranspiración de Cerros de Renca luego de su forestación.  Es importante mencionar que la forestación de Cerros de Renca debe (imperiosamente) realizarse de acuerdo a las orientaciones y zonificación de un Plan Maestro que abarque las 1200 hectáreas de este futuro Cerro Parque.


Si se supera la falta de agua para riego por medio de la implementación de sistemas de cosecha de agua llucia y la instalación de estanques subterráneos, además de la aplicación de técnicas de cosecha de agua lluvia como por ejemplo zanjas de infiltración, la determinación de las especies a establecer será un aspecto mas fácil de resolver.  Hemos visto en la V región de nuestro país cerros forestados completamente con paltos o almendros.  especies nativas como quillay, maiten, peumo y belloto se dan bien en distintos ambientes, todos los caules se encuentran presentes en Cerros de Renca.


El aire ascendente arrastrará los contaminantes contenidos en la atmósfera estacionada sobre Santiago, modificando la composición de la atmósfera durante el día.  De esta forma disminuiran la cantidad de material particulado presente en cada metro cúbico de aire.

A alturas superiores al techo producido por inversión térmica, el viento arrastrará el aire contaminado alejandolo de la ciudad.

La aplicación de estas técnicas es posible en numerosos cerros islas de gran superficie existentes en la ciudad de Santiago, como por ejemplo Cerros de Chena que tiene una superficie superior a las 800 hectáreas, Cerro Lo Aguirre con mas de 1000 hectáreas, Cerro Manquehue con mas de 700 hectáreas, el Cordón del Cerro Los Ratones con mas de 1200 hectareas.

El Plan Santiago Verde contempla la forestación del circulo intermedio existente entre los parques naturales y los parques urbanos, conformado por los cerros islas señalados en el párrafo anterior, unidos al oriente por la precordillera.